En el episodio 33 de Survivor México, la motivación fue más sabrosa que nunca: un buffet irresistible esperaba a quienes lograran imponerse en el reto de recompensa. Héroes y Villanos lo dieron todo, sabiendo que 3 minutos frente a la comida podían significar un cambio total en su energía, actitud y rendimiento. Lo que parecía poco tiempo, se volvió una eternidad llena de sabor, estrategia y envidia.