A diez años de la partida de Juan Gabriel, quienes tuvieron la fortuna de conocerlo, lo recuerdan como un hombre leal, generoso y protector. Para Mariana Seoane, su recuerdo es un amor eterno que el tiempo no ha logrado apagar. Y es que más que un ídolo, Juan Gabriel fue su padrino y gran amigo y Mariana Seoane confiesa que le quedaron sueños pendientes por cumplir a su lado.