Es hora de dormir, pero a Bingo no le gusta hacerlo sin su querido Floppy. El problema es que no recuerda dónde lo dejó la última vez. Por suerte, ella cuenta con el apoyo de Bluey y su mamá. Ellas recorrerán todos los lugares en los que estuvieron en el día para encontrar al adorable conejo de peluche de Bingo.