La investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra la estructura política en Sinaloa ha dado un paso decisivo hacia el nivel municipal. Además de la acusación formal contra el gobernador Rubén Rocha Moya, los expedientes judiciales en Nueva York señalan de manera directa al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, como una pieza clave en el esquema de protección institucional para la facción de "Los Chapitos".
El alcalde de Culiacán bajo la lupa de la DEA
De acuerdo con el Fiscal Federal Jay Clayton y el Administrador de la DEA, Terrance C. Cole, Gámez Mendívil forma parte de una red de funcionarios de alto rango que abusaron de su autoridad para vender sus cargos a cambio de sobornos cuantiosos, permitiendo que la capital sinaloense se consolidara como el epicentro geográfico del narcotráfico mundial.
La acusación formal sostiene que Juan de Dios Gámez Mendívil desempeñó funciones esenciales para la facción dirigida por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán. Según el documento oficial, el alcalde presuntamente ordenó a la Policía Municipal de Culiacán proteger cargamentos de droga almacenados en la ciudad y en tránsito hacia la frontera norte.
"Narcopolítico". Señalamientos contra @rochamoya_ 🚨
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 29, 2026
El gobierno de Estados Unidos lo acusa de presuntos vínculos con el narcotráfico y de colaborar con el Cártel de Sinaloa. La acusación también alcanza a personas cercanas a su entorno.
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El esquema de corrupción permitía que los miembros del cártel cometieran actos de violencia brutal sin consecuencias. La DEA revela que el control territorial de "Los Chapitos" sobre Culiacán no habría sido posible sin la colaboración de la administración municipal, la cual proporcionaba información confidencial sobre operativos policiales y militares planeados con el apoyo de agencias estadounidenses.
La investigación estadounidense conecta directamente al alcalde con la estructura del gobernador Rubén Rocha Moya, también acusado en este expediente. Se alega que Rocha Moya fue elegido gobernador tras una campaña de intimidación y secuestro de rivales orquestada por el cártel, y que Gámez Mendívil, como parte de este equipo político, mantuvo la continuidad de esta alianza desde la presidencia municipal.
El fiscal Jay Clayton fue enfático: "El Cártel de Sinaloa no operaría con tanta libertad ni éxito sin políticos corruptos a sueldo". En este sentido, la acusación sitúa al alcalde de Culiacán como una pieza operativa que permitió que la organización criminal utilizara la infraestructura de la ciudad para el lucro y la violencia.
Cargos y penas: El futuro legal de Gámez Mendívil
Juan de Dios Gámez Mendívil enfrenta cargos graves por narcotráfico y delitos conexos con armas. El caso ha sido asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla, la misma que supervisa otros procesos de alto perfil contra líderes del narcotráfico.
Rechazo los señalamientos que se han dado a conocer; no tienen fundamento. En mi vida siempre he actuado con apego a la legalidad y con responsabilidad en el servicio público.
— Juan de Dios Gámez Mendívil (@JuandDiosGamez) April 29, 2026
Desde Culiacán seguimos trabajando, atendiendo a la gente y cumpliendo todos los días.
Aunque el alcalde reside actualmente en México, la DEA ha enviado un mensaje claro sobre la presión constante que ejercerán contra las redes que respaldan al cártel. Esta acusación valida la narrativa de que la corrupción en Culiacán ha alcanzado los niveles más altos de la administración pública, poniendo en riesgo la seguridad nacional de ambos países.
