Una denuncia penal en Argentina volvió a colocar en el centro del debate la actuación de Andrea Pochak, actual representante del país ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El señalamiento sostiene que, durante un caso relacionado con el Estado argentino, presuntamente no fueron remitidos alrededor de 30 kilogramos de documentación que habría servido para respaldar la defensa oficial.
Para dimensionar el volumen del material, esa cantidad equivale aproximadamente a 6 mil hojas tamaño carta, entre expedientes, informes, correos electrónicos, testimonios y otros documentos que, según la denuncia, nunca fueron incorporados al expediente que analizó la Comisión.
Todo surgió por el caso de la exjueza Marta Susana Catela
La controversia tiene su origen en el caso promovido por Marta Susana Catela, quien acudió al sistema interamericano tras ser destituida de su cargo como funcionaria judicial; la exjueza argumentó que durante ese proceso fueron vulnerados sus derechos.
Por su parte, el Estado argentino sostuvo que la remoción se realizó conforme al procedimiento previsto por la legislación vigente y defendió la legalidad de la decisión adoptada en su momento.
Finalmente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos resolvió el caso en favor de Catela, decisiónque ahora vuelve a ser cuestionada debido a la denuncia sobre la presunta omisión de documentos que, de acuerdo con los denunciantes, podían fortalecer la posición del Estado argentino.
La abogada Andrea Pochak (@APochak) enfrenta una denuncia penal tras ser acusada formalmente de un grave caso de corrupción en la #CIDH por ocultar evidencias de manera deliberada.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 7, 2026
Esta omisión se realizó con el fin de perjudicar la defensa del Estado de Argentina en el litigio… pic.twitter.com/BcCkGNaX7H
La denuncia también cuestiona su actual cargo ante la CIDH
El aspecto que más ha llamado la atención es que la denuncia fue presentada directamente contra Andrea Pochak, quien actualmente representa a Argentina precisamente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Los promoventes sostienen que la presunta omisión de esa documentación afectó la posibilidad de que el Estado presentara una defensa completa durante el procedimiento internacional; hasta el momento, las acusaciones forman parte de una denuncia en curso y deberán ser analizadas por las autoridades competentes.
El caso ha generado un intenso debate en Argentina, no solo por el contenido de la denuncia, sino también porque involucra a una funcionaria que hoy ocupa un cargo de representación dentro del mismo organismo internacional ante el que, según los denunciantes, no se habría presentado toda la evidencia disponible durante aquel proceso.