Mientras el terror y las tragedias se repiten sobre el asfalto, la pregunta de los ciudadanos es la misma en todo México: ¿la supuesta seguridad en las carreteras realmente vale lo que pagamos en las casetas? El reciente aumento a las tarifas de peaje contrasta de forma brutal con la crisis de violencia y accidentes viales.
Un atraco captado en video sobre la autopista Reynosa-Monterrey, considerada una de las más peligrosas de México, exhibe el nivel de vulnerabilidad de los viajeros.
“Esos dos asaltan al señor. Lo amenazan con el arma. Ayúdalo”, se escucha en los gritos de auxilio de testigos presenciales del ataque.
Esta escena de terror es una constante. De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2025 se cometieron en promedio 21 asaltos diarios en las vías federales.
La ruta México-Toluca también forma parte de este oscuro registro. Jonatan Castro, chofer de tráiler, relata su experiencia: “No pudieron llevarse el camión, pero me quitaron el teléfono y el dinero que llevaba”.
Aumentan las casetas, pero asaltos y baches marcan las rutas del país 🧐
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 16, 2026
El reciente incremento del 4.7% en el peaje de las autopistas ha desatado una ola de críticas entre automovilistas y transportistas, quienes denuncian que el cobro no se refleja en seguridad ni… pic.twitter.com/kil3tvXau3
Autopistas de México: Rutas mortales y servicios deficientes
La inseguridad no solo proviene del crimen organizado. Las malas condiciones de la infraestructura también provocan accidentes fatales. La México-Cuernavaca es un claro ejemplo de este abandono. En el último año, la vía registró 304 choques con un saldo trágico de 34 personas muertas y 59 lesionadas.
"¡No puedo mover mi pie!”, gritó con desesperación una de las víctimas recientes tras quedar atrapada entre los fierros.
Aumentan los precios en casetas de México
Por estas razones, los usuarios de la red de caminos consideran que el incremento del 4.7 por ciento en el peaje carece de toda justificación y empatía. Pascual, un automovilista frecuente, resume el hartazgo general de la población.
“El alza tendría sentido si todo cambiara, si existiera más seguridad y apoyo en todo. Pero seguimos igual y hasta peor”, reclama el conductor.
Luis Ángel y Humberto García, usuarios afectados, refuerzan esta postura al señalar que si el gobierno cobra más dinero, su obligación es instalar mayor vigilancia y reparar los tramos deteriorados. En contraste, la ayuda de los cuerpos de emergencia llega tarde cuando ocurre un siniestro.