tva (1).png

¿Sentencia de muerte? Estos son los centímetros que se hunde la CDMX cada año y la preocupante razón detrás

La Ciudad de México se hunde hasta 50 cm por año. Ingenieros advierten que la compactación de las arcillas es irreversible y amenaza la infraestructura urbana.

CDMX al límite
Expertos de la UNAM y la NASA alertan sobre un descenso vertical sin precedentes en el Valle de México debido a la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos.|IA

La Ciudad de México enfrenta una crisis geológica que se acelera año tras año. De acuerdo con investigaciones recientes de ingenieros de la UNAM y datos satelitales de la NASA, diversas zonas de la capital registran hundimientos que alcanzan hasta los 50 centímetros anuales.

Este fenómeno, conocido técnicamente como subsidencia, es el resultado directo de la extracción excesiva y desmedida de agua de los acuíferos subterráneos, lo que provoca que las capas del subsuelo pierdan su soporte natural.

TAMBIÉN LEE: ¿Vives en la zona de riesgo? Este es el municipio de Edomex con mayor hundimiento en 2026, según la NASA

¿Por qué la CDMX se hunde más rápido que otras ciudades del mundo?

La razón por la cual esta urbe se hunde a una velocidad superior a la de otras metrópolis globales reside en su composición geológica. La capital fue edificada sobre el lecho de antiguos lagos, formados por capas de arcilla extremadamente blandas y con una gran capacidad de retención de líquidos.

Al ser drenada el agua para el consumo humano, estas arcillas se comprimen bajo el peso masivo de la infraestructura urbana. Los científicos advierten que este proceso de compactación es prácticamente irreversible, ya que el suelo no recupera su volumen original aunque se detuviera la extracción.

Las zonas críticas: Colonias con mayor desplazamiento anual

El impacto de este fenómeno no es uniforme en toda la cuenca, pero sus efectos son visibles en gran parte del Valle de México. Las colonias situadas en demarcaciones como Venustiano Carranza, especialmente en el área que comprende el Aeropuerto Internacional, así como Iztapalapa, Tláhuac y el Centro Histórico, se mantienen como los puntos con mayor desplazamiento anual.

En el corazón de la ciudad, monumentos emblemáticos como el Ángel de la Independencia sirven como testigos de este descenso; desde su inauguración en 1910, se han tenido que añadir 14 escalones adicionales para compensar el desnivel generado respecto al suelo circundante.

Además del descenso vertical, el hundimiento genera fracturas en el terreno que comprometen seriamente las redes de servicios básicos. La deformación constante del subsuelo provoca rupturas recurrentes en tuberías de agua y drenaje, lo que a su vez genera socavones y grietas en viviendas y vialidades.

Se estima que la compactación de las arcillas ya ha alcanzado un 17% en términos de reducción de volumen, una cifra que pone en jaque la habitabilidad de la ciudad en el largo plazo.

¿Es posible frenar el colapso del suelo en el Valle de México?

A pesar de que el colapso ya ocurrido no puede revertirse, científicos e ingenieros proponen medidas urgentes para intentar estabilizar el suelo. La clave, según indican expertos de la NASA, es modificar radicalmente el modelo de gestión hídrica. La estrategia principal debe enfocarse en la recarga artificial de los acuíferos mediante la inyección de agua tratada a través de pozos de absorción.

Asimismo, se enfatiza la necesidad de implementar sistemas masivos de captación de agua de lluvia para reducir la dependencia de la extracción subterránea. El objetivo es alcanzar un equilibrio hídrico donde no se extraiga más líquido del que se devuelve al subsuelo, frenando así la presión que obliga a la ciudad a hundirse cada día más.

Tags relacionados

Nota

App EnVivo Logo
EN VIVO