La tragedia llegó a Venezuela la noche del 24 junio, cuando dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de richter azotaron varias localidades del país sudamericano, dejando a su paso miles de víctimas mortales, heridos y damnificados.
Hasta el último reporte oficial de las autoridades de Venezuela, ya suman 3 mil 685 muertos y casi 17 mil 000 heridos, de los cuales, los cuerpos de al menos 300 personas no han sido identificados ni reclamados por sus familiares.
Para evitar posibles enfermedades por la descomposición natural de los cadáveres, se tomó la decisión de crear un cementerio de emergencia, ubicado a una hora de distancia de La Guaira, la zona más afectada por los sismos.
El cementerio improvisado en Venezuela
En la parte montañosa de La Guaira, a una hora en carretera de la zona más afectada por los sismos, el gobierno de Venezuela usó un enorme terreno para crear un cementerio improvisado de emergencia, el cual lleva el nombre de La Esperanza.
Lejos de lo que se pueda entender por cementerio, La Esperanza sólo es un gran terreno con miles de excavaciones para depositar los ataúdes con los restos de las personas que perdieron la vida y que no fueron identificadas ni reclamadas por algún familiar o amigo.
💔🇻🇪 La tragedia provocada por los terremotos en Venezuela continúa dejando escenas de dolor
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) July 7, 2026
En el cementerio de La Esperanza, en La Guaira, se preparan espacios para sepultar a víctimas que fueron rescatadas de entre los escombros y que aún no han sido identificadas pic.twitter.com/CwHD4paXwK
En las imágenes compartidas a través de redes sociales, se puede observar a la maquinaria pesada que se usó para la excavación de la gran fosa, además de decenas de trabajadores, protegidos con cubrebocas, enterrando los cuerpos.
Cerca de los fosos, se colocaron cientos de cruces blancas pintadas a mano en el mismo lugar y pequeños ramos de flores en algunas de las tumbas.
A lo largo del día, llegaron decenas de camiones refrigerados con los cuerpos de las víctimas de los dos terremotos de Venezuela para darles sepulcro en el cementerio La Esperanza.
Por el momento no se ha indicado si el cementerio tendrá algún tipo de acceso para posibles ritos religiosos.
