El Tribunal de Apelación de París confirmó este martes 7 de julio la condena por malversación de fondos públicos contra la líder de la derecha francesa, Marine Le Pen, tras hallarla culpable de desviar recursos del Parlamento Europeo para financiar a su partido, la Agrupación Nacional (RN).
Pero los magistrados redujeron su pena de inhabilitación para ejercer cargos públicos a 15 meses, mucho menos que los cinco años dictados en 2025. Esta reducción le devuelve a la política de 57 años la posibilidad legal de postularse a las elecciones presidenciales de abril de 2027; sin embargo, el tribunal también le impuso un año de prisión bajo vigilancia usando un brazalete electrónico, una restricción de movimiento que podría impedirle hacer campaña libremente.
French court clears path for convicted far-right leader Marine Le Pen to run for president next year but rules she must wear an electronic tag https://t.co/BvcpNivFsC pic.twitter.com/x7RBmnHLBq
— CNN Breaking News (@cnnbrk) July 7, 2026
Tiene que pagar una multa y usar el brazalete judicial
Entre las sanciones que le fueron dictadas por los delitos, Le Pen fue sentenciada a tres años de cárcel, de los cuales dos quedaron exentos de cumplimiento. El año restante de prisión firme lo cumplirá portando un brazalete electrónico bajo las condiciones de movilidad que determine un juez de aplicación de penas.
La líder de la Agrupación Nacional deberá pagar una multa individual de 100,000 euros de manera inmediata.
Los jueces determinaron que Le Pen, junto a otros once encausados de su partido, desviaron de forma sistemática más de 2.8 millones de euros del Parlamento Europeo. Dichos fondos estaban etiquetados exclusivamente para pagar los salarios de asistentes parlamentarios en Bruselas, pero terminaron utilizándose para costear las nóminas de empleados que operaban directamente en las oficinas del partido dentro de Francia.
¿Quién podría ser candidato presidencial?
La resolución judicial ha modificado por completo las apuestas para ser el sucesor del presidente Emmanuel Macron. La propia Marine Le Pen había advertido de forma tajante la semana pasada que solo se presentaría como candidata si podía hacer campaña "libremente", sugiriendo que la humillación logística de portar un brazalete electrónico y tener que pedir autorización judicial para viajar por el país haría inviable su postulación.
Ante este escenario de incertidumbre, todas las miradas se dirigen hacia Jordan Bardella, el carismático presidente del partido de 30 años y protegido político de Le Pen, quien se encuentra listo para asumir la candidatura presidencial en caso de que ella decida dar un paso al costado. El propio Bardella aseguró horas antes del veredicto que el partido había anticipado todos los escenarios posibles y se declaró tranquilo para asumir las consecuencias de la jornada. Le Pen tiene programada una entrevista televisiva esta misma tarde en la cadena privada TF1, donde aclarará si mantiene su candidatura bajo el control del brazalete judicial o si cede formalmente el liderazgo de la ultraderecha a su delfín político.
