Familiares y amigos de Ximena Guzmán y José Muñoz, los colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno que fueron ejecutados el año pasado, se reunieron la mañana de este miércoles sobre la Calzada de Tlalpan, a la altura del Eje 4 Sur, para realizar un homenaje luctuoso al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento. Al sitio de la agresión acudió la mandataria capitalina, Clara Brugada, para acompañar las guardias de honor en un ambiente marcado por el luto y la exigencia de justicia ante un caso que continúa sin esclarecerse.
Durante el acto, los asistentes colocaron lonas con los rostros de las víctimas y congregaron una ofrenda floral en el punto exacto donde el vehículo en el que viajaban fue emboscado. El sitio, que actualmente cuenta con jardineras que restringen el paso vehicular, se transformó nuevamente en un altar ciudadano que refleja la demanda social por la falta de respuestas definitivas por parte de las autoridades de procuración de justicia.
Un año de investigaciones congeladas en el Metro Xola
El homenaje se llevó a cabo en el mismo tramo vial de la Calzada de Tlalpan, en el sentido de sur a norte, a la altura del Metro Xola, donde la mañana del 20 de mayo de 2025 Ximena Guzmán detuvo su marcha para recoger a José Muñoz. En ese lugar, un grupo armado que ya los esperaba en la zona disparó de manera directa en su contra. A doce meses de distancia de la doble ejecución, las pesquisas ministeriales no han logrado determinar las causas profundas del ataque.
A un año del crimen de Ximena y José: Sospechas de manipulación de cámaras nublan el caso
Aunque la Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó tras el crimen la detención de 18 personas presuntamente vinculadas a una célula delictiva con operaciones en la Ciudad de México y el Estado de México, los representantes legales y allegados de las víctimas han señalado que ninguno de los procesados figura como autor material o intelectual del ataque. La permanencia de las capturas sin sentencias ni avances en la línea de mando mantiene el expediente en la opacidad.
Las dudas sobre el apagón digital que rodeó la ejecución
El aniversario luctuoso reavivó las inconsistencias técnicas detectadas en el perímetro el día del atentado. Testimonios recabados entre los locatarios del paso subterráneo por donde caminó José Muñoz minutos antes de morir confirmaron en su momento que la cámara de seguridad pública de la capital, orientada de forma directa hacia el punto del tiroteo en la calzada, se descompuso misteriosamente quince días antes del asesinato y no registró el suceso.
Asimismo, los asistentes reiteraron sus dudas sobre presuntas intervenciones en el equipo de videovigilancia de la zona en los días previos al ataque, señalando que personal con uniforme de policía ordinaria manipuló los dispositivos bajo el argumento de que presentaban fallas. Estas anomalías técnicas, sumadas a la confiscación inmediata de los discos de grabación privados de los comercios cercanos por parte de los policías de investigación, configuran el principal reclamo de desconfianza en torno a la actuación de la Fiscalía local.
