Sirvió más de dos décadas a la Marina, pero en los últimos años el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna encontró un negocio más lucrativo. Es uno de los presuntos líderes de la red de contrabando de combustible de Estados Unidos a México, por lo que hoy está sujeto a proceso.
Junto con su hermano, el contraalmirante Fernando Farías, quien es prófugo de la justicia, son señalados de reclutar a marinos y agentes aduanales para permitir que al menos 31 buques con hidrocarburo ilegal llegaran a puertos de Tamaulipas.
Puestos estratégicos en aduanas y el robo del siglo
Son los sobrinos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. Su posición les dio el poder de colocar a sus cómplices en puestos estratégicos en aduanas, de acuerdo con el expediente que integró la Fiscalía General de la República ( FGR ).
Manuel Roberto es uno de los artífices del robo del siglo, un golpe para el país de más de 600 mil millones de pesos.
Sin embargo, en diciembre tramitó un amparo en contra del delito de ocultación de hidrocarburo, uno de los que se le imputan. Argumenta que ese ilícito aparece en la Ley Federal en Materia de Hidrocarburos, pero no en el Código Penal Federal.
Con este tecnicismo legal busca que se declare inconstitucional, que lo vincularan a proceso por ese cargo y que le concedan la libertad.
Enriquecimiento inexplicable: una casa de más de 5 millones de pesos
No obstante, en el expediente penal en su contra hay más. Existen evidencias de que Manuel Roberto Farías se enriqueció de forma inexplicable.
En 2019 compró una vivienda en Calzada del Hueso, en la ex Hacienda de Coapa, en la Ciudad de México, por más de cinco millones de pesos, parte de ellos en efectivo.
En marzo de 2023 pagó primas de seguros por un millón de dólares. También compró un auto de lujo y extendió un cheque por más de un millón de pesos.
El vicealmirante y su hermano incluso pensaron dedicarse a los bienes raíces y, en septiembre de 2024, crearon la empresa inmobiliaria Falaycava, para la compra, venta y construcción de casas.
Pero sus proyectos se truncaron. En marzo de 2025 se descubrieron 10 millones de litros de combustible en Tamaulipas, que eran solo una muestra del calado de sus operaciones criminales, y se destapó uno de los mayores casos de corrupción en la historia del país.