En México se falsifican billetes, ropa de marca, documentos oficiales, y recientemente se han detectado también hologramas de verificación apócrifos. Sí, esos que se reciben en la capital del país o en el Estado de México después de que los automovilistas llevan a verificar su coche. Sin embargo, se estima que las calcomanías falsificadas que circulan en las calles son muchas más.
De acuerdo con los propios automovilistas, estos hologramas falsos son ofrecidos por gestores a menor precio de lo que cuesta la verificación real. Lo que muchos no calculan es que andar con un engomado pirata tarde o temprano podría costarles la cárcel.
Benjamín Cervantes, Director de Inspección y Vigilancia Ambiental de la SEDEMA, advirtió sobre las acciones legales que ya se están tomando en la Ciudad de México: “Nosotros hemos detectado, en un año y medio aproximadamente, 18 casos. Esos 18 casos o 18 carpetas fueron judicializadas. Es decir, llegaron hasta un juez”.