Daneira Oviedo fue víctima de despojo. Todo comenzó cuando un terreno colindante a su casa fue invadido por extraños que llegaron a cambiar las cerraduras sin previo aviso ni conocer a los dueños. Así lo contó en Hechos AM.
Al verse sola ante el problema, Daneira encontró en sus vecinos el motor de la resistencia: organizados en chats masivos y al grito de “vecinos al grito de guerra”, fueron ellos quienes le ayudaron a poner cadenas, resguardar el lugar y destapar una red de despojos que afectaba a muchos más.
La pesadilla no terminó con la invasión, sino con la fría respuesta institucional. Daneira denuncia que las autoridades y la fiscalía han mostrado apatía, incumplido citas y dejado todo el peso de la investigación en manos de las propias víctimas, quienes terminan sabiendo más de leyes y expedientes que los propios funcionarios encargados de defenderlas.
Lejos de buscar protagonismo, Daneira asegura que su única intención es darle voz a un problema nacional que hoy la tocó de cerca pero que amenaza el patrimonio de cualquiera. Con el miedo latente a represalias pero con el respaldo firme de su comunidad, su caso se ha convertido en el espejo de cientos de afectados que exigen justicia ante un delito que parece operar impunemente en el país.