Todo parece indicar que a las personas con dificultad en la movilidad se les ha negado el paso digno, prueba de ello es lo que día con día deben vivir pacientes que acuden al Hospital Juárez, incluso cuando van a ortopedia para rehabilitación, y las autoridades “hacen que hacen”, pero no dan solución a los transeúntes.
Doña Sofía intenta, con su bastón, cruzar la avenida Instituto Politécnico Nacional para llegar a su consulta en el Hospital Juárez. “Sí hay dificultad para atravesar las avenidas muy transitadas como esta”, menciona.
Una pista de obstáculos: El peligro constante en la avenida Instituto Politécnico Nacional
Esquivando automóviles en doble fila y sorteando el paso entre comerciantes que obstruyen el paso, así batalla Hortensia, en su silla de ruedas. A veces tiene que pedir ayuda para poder “brincar” los charcos que se forman por las lluvias.
La zona de hospitales en la GAM se vuelve una cancha de obstáculos para quienes tienen dificultad para moverse y es que entre banquetas obstruidas, rampas inexistentes y baches, nada más no hay paso.
Mario, también necesita bastón para caminar. Y ya tuvo problemas mayores por estas dificultades al paso, pues incluso casi le cuestan la vida al momento que ya iba a ser atropellado.
Autoridades que se “lavan las manos”
¿Y qué dicen las autoridades? “Por un lado, la alcaldía dice que no le corresponde, a pesar de que son un mismo partido político, pues no vemos que haya coordinación en las autoridades y entonces todos se lavan las manos”, señala Teresa Cisneros, Consejera del PAN.
De la ineficiencia al absurdo: Postes y tubos colocados para “ordenar” terminan siendo usados por comerciantes
Para “resolver” el problema, solo colocaron unos postes y tubos para, supuestamente, regular el tráfico, pero no son efectivas. Pero quienes sí le encontaron uso fueron los ambulantes para poner sus puestos y otros de plano como aparatos para hacer lagartijas.
Comerciantes de la zona mencionan que nadie pone orden en el lugar. Y la preocupación es generalizada: ante carros que no se detienen para dar el paso la indiferencia de las autoridades pone en peligro la vida de personas como Sofía Hortencia y Mario.