Nicolás Maduro volvió a sentarse frente a la justicia de Estados Unidos en una comparecencia ante un tribunal federal de Nueva York.
El derrocado dictador, custodiado por alguaciles y vestido con uniforme de prisión, enfrenta cargos por presuntamente utilizar el aparato del estado venezolano para facilitar el tráfico de cocaína.
El juez fijó el 1 de junio de 2027 como la fecha en que iniciará el juicio por narcotráfico y, si es declarado culpable, podría recibir cadena perpetua.