A un mes de la tragedia que cobró la vida de 14 pasajeros en el Tren Interoceánico, la Fiscalía General de la República (FGR) ha girado órdenes de aprehensión contra tres operadores. La versión oficial apunta al “error humano”, pero el expediente revela una cadena de negligencias que va mucho más arriba del maquinista.
Documentos de la propia investigación confirman que Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, la empresa operada por la Secretaría de Marina (SEMAR), permitió que personal sin certificación vigente tomara el control del convoy aquel fatídico día con 250 personas a bordo.
Sin licencia desde 2020: La posible negligencia letal en el Tren Interoceánico
La FGR
acusa a los operadores de falta de pericia
, pero omite explicar por qué estaban ahí en primer lugar. Los datos son escandalosos:
- Felipe de Jesús (Conductor): Tenía su licencia federal ferroviaria vencida desde noviembre de 2020. Además, su certificación como “garrotero de camino” caducó en 2021. Llevaba años operando irregularmente.
- Emilio Erasmo (Maquinista): Su licencia venció en diciembre de 2024.
A pesar de no contar con los documentos que acreditan su capacidad para manejar maquinaria pesada, la administración del Tren les permitió trabajar sin restricciones.
“La empresa no me suspendió"
La teoría de la negligencia institucional se refuerza con el testimonio de Juan Carlos Ojeda Cruz, otro operador (garrotero) interrogado como testigo.
Ojeda confesó ante el Ministerio Público que él también tenía la licencia vencida, pero siguió operando bajo una lógica simple y peligrosa: “La empresa no me había suspendido para realizar mis funciones”.
Expertos y familiares de las víctimas cuestionan si la justicia se detendrá en los operadores. Al culpar al conductor y al maquinista, las autoridades parecen buscar cerrar el caso rápidamente, ignorando la responsabilidad de los mandos navales y administrativos que, por omisión o corrupción, pusieron un tren en manos de personal no certificado.
La pregunta sigue en el aire: ¿Quién supervisaba a quienes manejaban el tren? O peor aún, ¿sabían que operaban ilegalmente y no les importó?