Este viernes 10 de abril de 2026, el Colectivo 'Guerreros Buscadores de Jalisco', el mismo que dio a conocer los indicios del 'Rancho Izaguirre' informó sobre un nuevo hallazgo en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga. Esta vez se trataría del cuerpo de un joven que, dicen, tendría más o menos la mayoría de edad.
Cabe destacar que se trató de un rescate autogestivo de integrantes del colectivo, quienes continúan desenterrando cuerpos ante la pasividad institucional.
'La tierra vuelve a hablar': Un joven de 18 años
A través de un contundente mensaje, la organización civil confirmó la localización del cuerpo de un varón de aproximadamente 18 años de edad. De acuerdo con los peritajes preliminares en campo, presentaba alrededor de tres semanas de evolución cadavérica y ya fue enviado a las instalaciones forenses para iniciar los protocolos de identificación.
El colectivo lanzó una dura crítica hacia las autoridades estatales, asegurando que la realidad que enfrentan en el terreno dista mucho de las narrativas gubernamentales: 'Esto es innegable. Las cifras oficiales no coinciden con lo que encontramos en campo'.
De forma paralela, el 9 de abril se reportó un hallazgo de similares y trágicas proporciones dentro de la cochera de una vivienda en Guadalajara, donde se localizó otro joven bajo las mismas condiciones de temporalidad.
Siete bolsas y zonas de exterminio: El mapa del horror
El rescate de este joven encontrado en Tlajomulco no es un hecho aislado. Apenas un par de días antes, el 6 y 7 de abril, este mismo municipio fue escenario de otra dantesca escena. Apoyados con maquinaria pesada, los buscadores ingresaron a un extenso predio de 40 hectáreas donde lograron extraer siete bolsas que contenían restos humanos pertenecientes, por sus características, a víctimas de ejecución reciente.
Esta ola de hallazgo de restos humanos se enmarca en un cuatrimestre violento. Durante enero y febrero de 2026, las familias documentaron el abandono oficial del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, un sitio catalogado como centro de exterminio. Ante la ausencia de la Fiscalía General de la República (FGR), los propios ciudadanos tuvieron que realizar pozos de sondeo con picos y palas, logrando exhumar múltiples restos óseos.
Dos años de buscar la verdad frente al miedo
La localización de estas fosas clandestinas en Jalisco coincide con el segundo aniversario del colectivo Guerreros Buscadores, conmemorado este 9 de abril. Lejos de celebrar, el grupo aprovechó la fecha para denunciar las múltiples amenazas que han recibido, derivadas precisamente de exponer la inacción gubernamental en lugares como Teuchitlán.
A pesar del peligro que implica buscar a los desaparecidos en Jalisco, el mensaje de las madres y padres que conforman el colectivo es inquebrantable. Con el dolor a cuestas, han dejado en claro que su labor no se detendrá: 'Las fosas siguen hablando… y nosotros no vamos a callar'.
