A puerta cerrada, con estrictas medidas de seguridad y sin acceso público, Hernán Bermúdez Requena compareció en una nueva audiencia dentro del proceso penal que enfrenta por secuestro, extorsión y asociación delictuosa. La diligencia se realizó en privado y volvió a colocar el caso en el centro de la discusión política y judicial en Tabasco, donde las dudas y señalamientos siguen acumulándose.
La comparecencia no fue presencial. Bermúdez participó vía remota desde el penal del Altiplano, en el Estado de México, donde permanece recluido desde su detención en Paraguay. Desde ahí, el acusado siguió la audiencia conducida por el juez encargado del caso, quien encabezó la sesión desde la sala del sistema penal acusatorio de segunda instancia del Poder Judicial tabasqueño .
Una audiencia anticipada solicitada por la víctima
El presidente del Tribunal Superior de Justicia en Tabasco, Efraín Rezéndez, confirmó que la diligencia formó parte del proceso judicial y se trató de una audiencia anticipada para el ofrecimiento de una prueba testimonial, solicitada directamente por la víctima.
Se trata de un empresario que presentó la denuncia contra Bermúdez por extorsión y secuestro, y cuya declaración fue considerada clave para el avance del caso. La audiencia se extendió por alrededor de tres horas, tiempo en el que se desahogaron elementos relevantes para el expediente.
Al concluir la diligencia, el testigo abandonó el edificio judicial con la cabeza cubierta, subió rápidamente a su vehículo y se retiró del lugar, una escena que reflejó la tensión que rodea el proceso. Minutos después, abogados, personal del tribunal y representantes del Ministerio Público también salieron con prisa, evitando hacer declaraciones.
Hernán Bermúdez sigue sin declarar
Pese al avance del procedimiento, Hernán Bermúdez Requena no ha rendido declaración desde su captura. El imputado continúa en prisión preventiva en el Altiplano, mientras el caso avanza de manera fragmentada y bajo un fuerte hermetismo.
Su silencio ha alimentado cuestionamientos públicos, no solo sobre su presunta responsabilidad directa, sino sobre el entramado de complicidades que, según diversas voces, permitieron el crecimiento del crimen organizado en Tabasco durante años recientes.
Señalamientos alcanzan a Adán Augusto López
Mientras el proceso judicial sigue su curso, las preguntas se trasladan al ámbito político. Crece el reclamo para que se investigue la presunta responsabilidad de Adán Augusto López , a quien se le señala por su papel en la integración y operación del grupo delictivo conocido como “La Barredora”, presuntamente en complicidad con Bermúdez.
Desde el PAN en Tabasco, Esvi Cabrera aseguró que la ciudadanía exige explicaciones claras. Señaló que los presuntos nexos entre funcionarios y el crimen organizado no han sido aclarados, ni en la etapa de López como gobernador ni durante su paso por la Secretaría de Gobernación.
La próxima audiencia está programada para marzo, cuando se espera el inicio de la fase intermedia del proceso penal contra Bermúdez Requena. Esta etapa será clave para definir qué pruebas llegarán a juicio y qué tan sólido es el caso construido por la Fiscalía.
Mientras tanto, el expediente sigue creciendo y el caso se mantiene como uno de los más sensibles en Tabasco, no solo por la gravedad de los delitos imputados, sino por las implicaciones políticas que podrían desprenderse.
