Un fósil que permaneció almacenado durante décadas en la colección de British Antarctic Survey (BAS) fue identificado como el primer hueso de dinosaurio descubierto en la Antártida, un hallazgo que aporta nueva información sobre la presencia de estos grandes animales durante el período Cretácico tardío.
Guardaron al dinosaurio más grande en un cajón
La vértebra fue encontrada en 1985 por una expedición del BAS. En ese momento, los investigadores consideraron que pertenecía a un gran reptil, por lo que quedó resguardada en una colección científica sin que se conociera su historia.
Años después, el paleontólogo Mark Evans, responsable de las colecciones geológicas del BAS, volvió a examinar el fósil y determinó que se trataba de una vértebra de un titanosaurio, un grupo de dinosaurios saurópodos herbívoros de cuello largo que incluye a algunos de los animales terrestres más grandes que han existido.
¿UN DINOSAURIO EN LA ANTÁRTIDA? 🦖❄️
— TV Azteca Querétaro (@AztecaQueretaro) June 30, 2026
Un fragmento de hueso hallado en una expedición de 1985, que pasó cuatro décadas ignorado por falta de certezas, acaba de marcar un hito en la paleontología al confirmarse como el primer vestigio de un gigante en el continente helado.… pic.twitter.com/mKfx0ljxvB
El hueso, de aproximadamente 10 centímetros de diámetro, pertenecía a un ejemplar juvenil o a un adulto de pequeño tamaño que habría medido entre seis y siete metros de longitud. Los científicos estiman que este dinosaurio vivió hace alrededor de 82 millones de años, durante el período Cretácico tardío.
Una Antártida muy diferente a la que conocemos
De acuerdo con los investigadores, en aquella época la Antártida estaba cubierna por un frondoso bosque templado que ofrecía abundante alimento para grandes herbívoros, un entorno muy diferente al paisaje helado que actualmente caracteriza al continente.
Los autores del estudio destacaron que, aunque se trata de una sola vértebra, el hallazgo representa una evidencia clave de que los saurópodos de cuello largo habitaron la Antártida y constituye el primer fósil de dinosaurio descubiernto en ese continente.
Los científicos señalaron además que el registro fósil de la Antártida es limitado debido a la extensa capa de hielo que cubre gran parte de su superficie.
Sin embargo, consideran que el retroceso del hielo podría facilitar el descubrimiento de nuevos fósiles que ayuden a comprender mejor la biodiversidad que existió en la región hace millones de años.
