El doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, y que ya deja un saldo de más de 1,900 muertos, acumula más historias trágicas. Un grupo de 146 ciudadanos venezolanos que habían sido deportados desde Miami por las autoridades estadounidenses se encontraba recluido en un hotel de La Guaira que colapsó por completo durante los sismos, apenas unas horas después de su aterrizaje.
El vuelo de repatriación llegó al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar a las 10:22 de la mañana del miércoles. Tras el protocolo de recepción, los ciudadanos —entre los que se encontraban 19 mujeres y 7 niños— fueron trasladados al Hotel Santuario, en la zona costera de La Guaira, para pasar la noche antes de reunirse con sus familiares. Pocas horas después, los movimientos telúricos consecutivos destruyeron la edificación.
"Que nos ayuden a rescatar el cuerpo": familiares piden información sobre venezolanos deportados tras el derrumbe de hotel https://t.co/3aV3JOYGkO
— CNN en Español (@CNNEE) June 30, 2026
No se sabe si sobrevivieron
A varios días del terremoto, la búsqueda en los restos del Hotel Santuario continúa. Equipos de rescate locales e internacionales trabajan en remover los escombros, aunque las esperanzas de encontrar sobrevivientes son cada vez menores.
Los familiares de los migrantes retornados han sido en los alrededores del edificio y en las morgues locales pero denuncian la falta de información por parte de las autoridades para identificar si sus allegados se encuentran hospitalizados o entre los fallecidos recuperados. Algunas familias solamente tienen la esperanza de recuperar los cuerpos para empezar los servicios funerarios.
Venían de EU tras deportaciones masivas
Este grupo formaba parte de las operaciones semanales de repatriación aérea coordinadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE). El flujo de deportaciones hacia Venezuela se intensificó significativamente tras la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes de esta nacionalidad, registrando solo en el mes de mayo un total de 1,746 personas devueltas.
Ante los cuestionamientos por la seguridad de los migrantes retornados en medio de la catástrofe, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de EU (DHS) aclaró que la responsabilidad de la agencia culmina una vez que el vuelo aterriza de forma segura y los ciudadanos son entregados a las autoridades de su país de origen, quedando fuera de la custodia estadounidense.
El Departamento de Estado de EU evitó hacer comentarios directos sobre la situación de los centros de retención, pero confirmó el envío de equipos especializados de búsqueda y salvamento a las zonas afectadas, además de comprometer una ayuda financiera de más de 300 millones de dólares para las labores de emergencia y reconstrucción en el país.
