Juan Pablo Penilla Rodríguez, abogado defensor de Miguel Ángel Treviño Morales alias “Z-40”, líder del Cártel del Noreste, enfrenta sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El abogado de los capos: Juan Pablo Penilla bajo la lupa del Departamento del Tesoro
El martes 14 de abril de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) reveló que lo vincula directamente a una red de lavado de dinero, tráfico de fentanilo y control criminal en la frontera México-Estados Unidos, presuntamente auspiciada por el Cártel del Noreste.
Penilla aparece como enlace principal entre la cúpula de este cártel y criminales de alto perfil encarcelados, permitiendo que el “Z-40” continúe tratos con socios del crimen organizado desde prisión.
De asesor gubernamental a sancionado por la OFAC: Los nexos de Penilla en Tamaulipas
Penilla Rodríguez también tiene un rol como asesor de Ismael “El Mayo” Zambada, figura clave del Cártel de Sinaloa. Además, se posicionó como hombre cercano y de toda la confianza de varios miembros del partido Morena.
Anteriormente fue asesor honorífico del gobierno morenista de Américo Villarreal en el estado de Tamaulipas.
¿Cadena perpetua para “El Mayo Zambada”? Capo se declarará culpable en EU: libró pena de muerte
Galardones bajo sospecha: Los premios del Senado y la Cámara de Diputados a Penilla
La Cámara de Diputados lo reconoció como Embajador Internacional por la Paz en el año 2023. El Senado le otorgó el Premio Patria en 2024, ambos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
En la ceremonia del Premio Patria aseguraron que le orotgaron el galardón a Juan Pablo Penilla por “su inquebrantable compromiso con la defensa de los derechos fundamentales en México.
Centros de tortura y fentanilo: El Centenario y El Diamante, los casinos bloqueados
La OFAC sancionó a Penilla junto con dos casinos y otras cinco personas, incluyendo al supuesto activista Jesús Raymundo Ramos Vázquez.
Los casinos afectados son El Diamante, en Tampico, y El Centenario, en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Autoridades estadounidenses identificaron a El Centenario como centro de acopio de pastillas de fentanilo y cocaína, además de sitio de tortura para enemigos del cártel.