Desde las entrañas de la policía estatal, “La Barredora” hizo de la desaparición forzada una práctica común en Tabasco. Bajo el mando de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad nombrado por Adán Augusto López en Tabasco, esta estructura criminal operó con total impunidad frente a las instituciones.
Hoy, las familias de las víctimas alzan la voz para exigir justicia frente a un gobierno que protege a sus altos funcionarios.
En el municipio de Paraíso, la zozobra se convirtió en la norma cotidiana. Habitantes como Oscar Ramón relatan el horror vivido en sus propias calles: “Desaparecieron a muchos por aquí y nunca volvieron. No se sabe nada de esa gente”.
El propio alcalde de Paraíso, Alfonso Baca, confirma la pesadilla y la colusión abierta de la policía con la delincuencia organizada.
“Había muchas irregularidades. Muchas personas llegan conmigo a denunciar que sus hijas, hijos o esposos desaparecieron desde mucho tiempo atrás”, lamenta el edil.
Acusan red de desapariciones en Tabasco...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 7, 2026
Señalan a la llamada “La Barredora” de operar desde la policía con desapariciones forzadas en la Chontalpa.
Un exfuncionario ya fue vinculado a proceso, mientras familias exigen saber cuántas víctimas hay y quiénes más están… pic.twitter.com/dKuWUuv1l1
Ysael Ramírez, el policía de BErmúdez Requena que desató terror en Paraíso, Tabasco
La maquinaria delictiva tomó fuerza en 2021, cuando Bermúdez impuso a Ysael Ramírez al frente de la policía municipal de Paraíso. Este mando instauró un régimen de terror absoluto. Ante el peso de las evidencias, la Fiscalía estatal ofrece desde diciembre pasado una recompensa por su captura y la de otros policías cómplices que ahora son prófugos de la justicia.
Derivado de estas investigaciones, un juez vinculó a proceso al exsecretario de Seguridad el pasado sábado. Las pruebas presentadas acreditan su participación directa en la desaparición forzada de personas en toda la región de la Chontalpa.
Sin embargo, el gobierno mantiene el caso en la opacidad. Hasta el momento, se desconoce la cifra real de sus víctimas, las fechas exactas de los crímenes y los nombres de los demás funcionarios involucrados.
El fiscal general de Tabasco, Tonatiuh Vázquez, se escuda en el sigilo legal para ocultar los datos. “No me es posible proporcionar esa información por un tema de víctimas y, sobre todo, por el debido proceso”, declara el titular.

“La Barredora” en Tabasco: Complicidad estatal y crímenes de lesa humanidad
Para la oposición política, Bermúdez Requena institucionalizó la desaparición forzada en el estado gracias a la protección que le brindaron sus superiores: Adán Augusto López y Carlos Merino.
Luis Carlos Dupeyron, coordinador del PAN en Tabasco, advierte sobre una estrategia institucional de encubrimiento diseñada para proteger a las verdaderas cabezas del poder.
“Marcan a un solo sujeto para distraer la atención de los verdaderos involucrados. Crímenes de lesa humanidad de este tipo no los puede realizar una persona sola; tiene que existir la complicidad del Estado”, denuncia el líder panista.
Por su parte, Pedro Gutiérrez, delegado nacional del PRI, asegura que la operación de La Barredora desde el gobierno valida el reciente informe de la ONU sobre desaparición forzada en México y exhibe el fracaso moral de la administración en turno. “Morena prefiere cuidarse el rostro, aunque México se pudra”, concluye el político.