La Ciudad de México (CDMX) vivió este 3 de abril una jornada marcada por la fe, la tradición y una movilidad que contrastó entre el caos del oriente y la fluidez del centro-sur. Bajo un operativo de seguridad que movilizó a miles de elementos de la SSC, la capital fue escenario de la 183 Representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, evento que atrajo a más de dos millones de personas al Cerro de la Estrella y la Macroplaza Cuitláhuac.
Durante la mañana y tarde, arterias principales como la Calzada Ermita Iztapalapa y Avenida Javier Rojo Gómez permanecieron cerradas en su totalidad, obligando a los automovilistas a buscar alternativas en el Eje 3 Oriente y el Anillo Periférico. Sin embargo, hacia las 18:00 horas, las autoridades confirmaron el restablecimiento de la circulación en estas vías tras el paso de los viacrucis.
En el corazón de la ciudad, la noche se tornó solemne con la 52 Procesión del Silencio, que partió desde la alcaldía Venustiano Carranza con rumbo al Zócalo. El evento generó cortes intermitentes en Fray Servando Teresa de Mier, aunque vialidades como el Eje Central y la calle Isabel la Católica mantuvieron un avance fluido para quienes regresaban a casa.
