El periodista José Luis Montenegro documentó varias reuniones entre el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, encuentros que ocurren mientras van 76 días sin que Rocha rinda cuentas por acusaciones penales anunciadas por la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Las reuniones secretas entre Rocha Moya e Inzunza
En entrevista con Hechos AM de Azteca Noticias, Montenegro afirma que la primera reunión tuvo lugar el 29 de abril, justo cuando la corte hizo pública la acusación contra Rocha y nueve políticos más. Según fuentes de alto nivel, ese encuentro en el Palacio de Gobierno de Culiacán se extendió hasta altas horas de la noche y buscó fórmulas para “librarse” de la acción legal estadounidense, incluso discutiendo si convendría enfrentar procesos en México o en Estados Unidos.
Montenegro relató que la segunda reunión ocurrió el 21 de mayo en el complejo Banus 360, en Isla Musalá, cuando Inzunza llegó en una camioneta y se entrevistó con Rocha en la residencia del mandatario.
El origen de la fractura política en Sinaloa
El periodista contó que al llegar, Inzunza preguntó si Rocha Moya había hablado con la presidenta Claudia Sheinbaum, si lo habían contactado autoridades de Estados Unidos y, en un momento de tensión, le preguntó “¿qué vamos a hacer?”. Rocha respondió con una frase coloquial: “cada quien se rasca donde tiene comezón”, frase que Montenegro interpreta como una ruptura evidente entre ambos y como un signo de que la alianza política se fragmenta ante la presión judicial.
¿Qué revelan los testimonios sobre el futuro de Rocha Moya?
Montenegro ha recorrido varias regiones de Sinaloa: Badiraguato, Batopito, Las Majadas, El Limón de los Ramos y Culiacán, y recabó testimonios de actores políticos, muchos de los cuales pidieron anonimato por temor a represalias.
Sostiene que Inzunza ejerce una influencia considerable en el estado, lo compara con figuras de alto poder regional y le atribuye la gestión de favores económicos durante su paso por el poder judicial local. El periodista además relaciona a Inzunza con prácticas de nepotismo y lo señala como organizador de reuniones que, según testimonios, habrían beneficiado a sus cercanos.
¿Qué revelan los testimonios sobre el futuro de Rocha Moya?
Montenegro advierte que podría haber un arreglo político de alto nivel para que Rocha regrese a su cargo antes de que termine julio o a inicios de agosto. Preguntado si ha recibido amenazas, Montenegro aseguró que no, ya que considera que sus fuentes provienen del propio gobierno y la filtración pretende, a su juicio, mostrar que Rocha no es “un gobernador narcopolítico”.