De ser abandonado tras unas vacaciones a convertirse en el guardián de las tortugas. Así fue la historia de "Manchas", el perrito mestizo que se ganó el corazón de Telchac Puerto, Yucatán.
Tras su muerte, el Club de la Tortuga Telchac Puerto publicó un emotivo video del animalito que por mucho tiempo se dedicó a proteger los nidos de tortugas marinas, dejando una huella que permanecerá en la memoria de la comunidad.
Muere “Manchas”, perro que cuidaba a las tortugas en Yucatán
Fue a través de redes sociales que el Club de la Tortuga de Telchac Puerto informó que el pasado miércoles 1 de julio, "Manchas" cruzó el arcoíris; una noticia que entristeció a la gente que durante años lo vio convertirse en un símbolo de la conservación de esta especie.
Este perrito mestizo fue abandonado a su suerte en el puerto yucateco. Fue entonces cuando Alicia, voluntaria del proyecto de protección lo acogió y le dio un hogar.
Con el paso del tiempo, no solo se convirtió en su compañera inseparable, sino que también le enseñó a participar en las labores de conservación.
Cada amanecer, "Manchas" acompañaba a los voluntarios en sus recorridos por la playa. Aprendió a seguir el rastro que dejaban las tortugas marinas al salir del mar para desovar, localizaba los nidos y permanecía junto a ellos para evitar que fueran saqueados o dañados por perros ferales.
“Defendió la vida sin pedir nada a cambio” Así despidieron a “Manchas”
Gracias a su instinto y fidelidad, “Manchas” se ganó el cariño de habitantes y visitantes, quienes lo bautizaron en redes sociales como el "perrito guardián de las tortugas".
Un apodo que refleja la importante labor que desempeñó durante años en la protección de esta especie en Yucatán. Un héroe de cuatro patas que fue despedido con un emotivo video.
“Hoy lloramos tu partida, pero también celebramos la vida extraordinaria que viviste y el legado que dejaste. Vuela alto, querido Manchas” se pudo leer en el emotivo mensaje.
Anidación de tortugas en Yucatán
La temporada de anidación de tortugas en Yucatán se desarrolla de abril a noviembre, un periodo clave para la conservación de estas especies, ya que las hembras regresan a las playas para depositar sus huevos y reiniciar su ciclo de vida.
Sin embargo, este proceso enfrenta diversos riesgos. Entre las principales amenazas se encuentran la pesca incidental, la expansión inmobiliaria y el saqueo de nidos.
Especialistas también han advertido una disminución en la llegada de hembras reproductoras y que una parte importante de los nidos no logra eclosionar con éxito, lo que mantiene en alerta a autoridades y organizaciones dedicadas a la protección y conservación de la fauna.
