Somalia
Feisal Omar/REUTERS
11 mayo, 2020
Internacional - Notas
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Musulmanes son inmunes a COVID-19 dicen jerarcas islámicos en Somalia

En algunas mezquitas del país del oriente de África se esparce el rumor de que es una enfermedad que afecta solo a los no creyentes.

Dubai, 11 de mayo.- Jerarcas islámicos en Somalia han manifestado que los creyentes de esta confesión son inmunes a la nueva cepa de coronavirus y la enfermedad que esta produce, la COVID-19, pese a que altos dignatarios musulmanes han advertido de la peligrosidad de la actual pandemia.

  Son esfuerzos por evitar que la población somalí sea educada en los riesgos de esta enfermedad y en como enfrentarla, señaló un trabajador humanitario al sitio árabe de noticias Al Arabiya.

En algunas mezquitas del país del oriente de África se esparce el rumor de que es una enfermedad que afecta solo a los no creyentes, dijo otro benefactor al sitio informativo que se reservó el nombre por razones de seguridad.

En Somalia la población es muy religiosa y le creen mucho más a los imam (responsables de una mezquita) que a cualquier médico o el propio gobierno, reportó el canal árabe de noticias.

Los dignatarios islámicos locales se oponen así a los líderes musulmanes, como el secreario general de la Liga Musulmana Mundial (MWL, por sus siglas en inglés) Mohamed Al-Issa, quien ha llamado al cierre de las mezquitas y orar en casa inclusive en este mes santo del Ramadán.

Precisó que el cierre de los centros religiosos islámicos es un “deber religioso” a la luz de la pandemia, y subrayó que se trata de una suspensión de carácter temporal.

El llamado de los imam somalíes avizora una catástrofe sanitaria para Somalia, país que ya suma 900 enfermos de COVID-19 y cuenta solo con cuatro máquinas para apoyar en su respiración a los afectados, citó Al Arabiya.

Se dificulta la aplicación de medidas como la sana distancia o portar cubrebocas, dijo el trabajador humanitario, quien precisó que la mayoría de la población rechaza esas medidas de protección.

Somalia es un país africano de mayoría islámica que lleva tres décadas en una guerra interna, en la cual los niños a partir de los nueve años de edad son obligados a entrar en combate por parte del rebelde al-Shabab.

Reportes del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señalan que el grupo fundamentalista islámico ha convertido las escuelas de las regiones, que están bajo su control, en centros de reclutamiento y adiestramiento.

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