afro.jpg
© BERNANDINO HERNÁNDEZ/CUARTOSCURO.COM
19 mayo, 2020
Internacional - Notas
Share

Padecen inseguridad alimentaria más de 11 millones de personas en África

La región del Este y el Cuerno de África ya alberga a algunas de las poblaciones con mayor inseguridad alimentaria del mundo, por lo que ahora, con países como Etiopía, Kenia y Somalia enfrentando una de las peores plagas de langostas del desierto en décadas, junto con los impactos de COVID-19, los expertos temen que la crisis de salud se transforme en una crisis alimentaria a nivel mundial.

  De acuerdo con la Clasificación integrada de la fase de seguridad alimentaria (IPC por sus siglas en inglés), de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), existe una acción coordinada para controlar la crisis económica.

Señala que los seis países infestados de la región de África Oriental albergan a 25.3 millones de personas, las cuales enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda, lo cual equivale al 28 por ciento de los casos registrados en África.

Además, cinco de los países afectados por la langosta del desierto tienen 35 millones de personas en estrés alimentario. “Estas personas no tienen capacidad de recuperación ante la interrupción de sus medios de vida, como la falta de acceso económico y físico a los alimentos, debido a las medidas de contención de la COVID-19”.

Menciona que según los análisis actuales y previstos de la Clasificación de la Fase de Seguridad Alimentaria Integrada (IPC), más de 11 millones de personas en Etiopía, Kenia y Somalia, que ya enfrentan una alta inseguridad alimentaria aguda, se encuentran en áreas actualmente afectadas por las infestaciones de langostas del desierto.

Otros 2.76 millones de personas en Sudán del Sur y 120 mil en Uganda, que enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda, también están bajo amenaza, lo que eleva el número total de la población en riesgo a casi 14 millones de habitantes.

Los factores clave para esta inseguridad incluyen varias temporadas de lluvias fallidas consecutivas, sequías, lluvias torrenciales, inundaciones, brotes de enfermedades (fiebre del valle del Rift, en Kenia y Uganda, en 2018), conflictos en curso y crisis económicas, ya han dejado a millones de personas altamente inseguras en la región, señala el informe.

Y aún más grave: los expertos pronostican que la segunda ola de enjambres de langostas del desierto podría aumentar en esta región, causando daños importantes a los cultivos básicos y pastizales, agravando las condiciones de inseguridad alimentaria de la población.

MÁS NOTICIAS