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23 mayo, 2020
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VIDEO: Reaparece ‘rara’ abeja azul en Florida que se creía extinta

El descubrimiento es un increíble avance a medida que los científicos buscan conocer más sobre esta rara especie.

(Notimex).- Un investigador del Museo de Historia Natural de Florida logró avistar a una abeja azul en aquel estado de Estados Unidos, donde se creía extinta desde 2016.

  “Estaba abierto a la posibilidad de que no volviésemos a encontrar a la abeja, así que el primer momento en que la vimos en el campo fue realmente emocionante”, dijo el investigador postdoctoral Chase Kimmel.

De acuerdo con el Museo, se trata de una abeja calamintha (Osmia calaminthae) que se caracteriza por su color azul marino metálico y solo se había encontrado previamente en cuatro áreas en la zona central de Florida, que en total suman unas 16 millas cuadradas de hábitat de matorral de pinos.

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Los cientifícos la habían estudiado a fondo por primera vez en 2011, pero no estaban seguros de que todavía existiera, pues no la habían visto desde 2016 en la región de Lake Wales Ridge, un punto de biodiversidad reconocido a nivel mundial y uno de los ecosistemas de mayor desaparición de la nación, que se cree es el único sitio donde habita.

Para encontrar a esta especie, Kimmel se trasladó hasta la Estación Biológica Archbold cerca de Lake Placid, donde está viviendo desde marzo para obtener una visión de primera mano de los desafíos para la supervivencia de la abeja, que es solitaria y crea nidos individuales en lugar de colmenas.

“Una cosa es leer sobre la pérdida y el desarrollo del hábitat y otra es conducir durante 30-40 minutos a través de kilómetros de naranjos para llegar a un sitio de conservación realmente pequeño”, dijo Kimmel, quien afirmó que esto pone en perspectiva la cantidad de pérdida de hábitat que afecta a todos los animales que viven en el área.

En el sitio, el equipo del investigador desplegó “condominios” de abejas, 42 cajas nido, en lugares donde se han encontrado la abeja o el calamint de Ashe, una planta floreciente que también se encuentra amenazada.

Aunque el objetivo de Kimmel era encontrar a la abeja, logró grabarla en tres de sus ubicaciones previamente conocidas y en seis lugares adicionales a 50 millas de distancia, por lo que el próximo año buscará registrar a la abeja en tantos lugares como sea posible.

El descubrimiento marca un avance increíble para Kimmel y su asesor, Jaret Daniel, director del Centro McGuire para lepidópteros y biodiversidad del museo, quienes trabajan en un proyecto de investigación de dos años para determinar el estado actual y la distribución de esta especie.

Kimmel afirmó que los huecos en el conocimiento sobre la abeja azul es una “muestra (de) lo poco que sabemos acerca de la comunidad de insectos y cómo hay muchos descubrimientos interesantes que aún pueden ocurrir”.

El Plan de Acción de Vida Silvestre del Estado de Florida enumera a la abeja, Osmia calaminthae , como una especie de mayor necesidad de conservación, y este proyecto podría ayudar a determinar si califica para la protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

La abeja azul de calamintha mueve su cabeza hacia adelante y hacia atrás para recoger la mayor cantidad de polen posible con sus pelos faciales inusuales, pero Daniels y Kimmel también quieren determinar si visita otras flores aparte del calamint de Ashe.

Aunque la investigación de los científicos enfrentó algunos retos por la pandemia de COVID-19, Kimmel logró obtener un permiso especial de la Universidad de Florida para continuar trabajando en la estación, pero la contingencia impidió a Daniels llegar al lugar.

La contingencia también ha impactado en la observación de la especie cuya temporada de vuelo inicia desde mediados de marzo y hasta principios de mayo, el mejor momento para encontrar insectos vivos y determinar su alcance.

“Chase está haciendo un trabajo fantástico y estamos obteniendo muchos datos excelentes, pero si no fuera por el virus COVID-19 habríamos tenido más personas en el campo, por lo que definitivamente ha reducido lo que estamos capaz de hacer”, dijo Daniels.

Además, los investigadores esperaban contar con la ayuda del equipo de voluntarios del Museo de Florida en la estación, quienes proporcionaron gran parte de la asistencia inicial para el proyecto, incluido el mapeo y la clasificación de los sitios potenciales del calamint de Ashe, pero la pandemia suspendió las operaciones voluntarias.

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Aunque por ahora sólo Kimmel se está adaptando a trabajar en solitario, Daniels expresó que “se necesita un ejército para que esto suceda, no se podría lograr sin toda la comunidad de asistencia más amplia que hace que un proyecto funcione para generar buenos resultados”.

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