Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron en su más reciente estudio que dormir expuesto a una luz tenue y ruido, altera los circuitos cerebrales del apetito, lo que podría explicar parte de la obesidad en México, ya que uno de los hábitos más comunes es "arrullarse con la tele".
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— Sala de Prensa UNAM (@SalaPrensaUNAM) June 26, 2026
De acuerdo con el comunicado de la Máxima Casa de Estudios, el hallazgo se logró gracias a la evaluación del ambiente y las dietas altas en grasa, las cuales afectan al cerebro de los modelos de laboratorio.
Asimismo, se descubrió que este mal hábito nocturno, afecta principalmente a la población jóven, que además de la TV, usan el celular antes de dormir o ponen ruido de fondo para arrullarse. Cabe destacar que este estudio busca conectar las observaciones de laboratorio con la realidad clínica de los adolescentes mexicanos con obesidad.
Según el escrito, el motivo es neurológico, ya que las alteraciones circadianas, conocidas como la falta de oscuridad y el silencio total, impactan directamente en los circuitos subcorticales, un sistema de relevo y procesamiento que automatiza los movimientos, regula las respuestas emocionales, filtra la información sensorial y mantiene las funciones vitales, como dormir.
¿Cómo evitar que el ambiente nocturno afecte tu peso?
Aunque las malas condiciones ambientales al dormir, como las pantallas encendidas o el ruido de la tele, dejen huellas duraderas en la "plasticidad biológica del cerebro" —que es nuestra capacidad de cambiar, adaptarse y reorganizar— los investigadores enfatizaron que estos daños no son inevitables si se corrigen los hábitos de descanso. Su recomendación es:
- Implementar una higiene de sueño estricta
- Un entorno completamente oscuro y silencioso
- Proteger los procesos metabólicos y neurológicos durante la noche
De esta manera, garantizamos el correcto descanso para que, el 41% de los adolescentes —entre 12 y 19 años— que padece sobrepeso u obesidad, tenga una salud ideal, más allá del consumo de calorías, lo ideal es combatir los factores de riesgo "invisibles" como este.
