Habitantes de colonias en Tultitlán decidieron tomar las calles para protestar contra el cambio de nomenclatura impulsado por el gobierno municipal, cuando nombraron a la colonia "Cuarta Transformación". Ante la inconformidad, los vecinos colocaron otros nombres a las calles.
Vecinos de Firmeza 1, 2 y 3, así como de El Paraje, colocaron placas simbólicas en bardas y puertas con frases como “narco estado”, “huachicol fiscal”, “desfalco Segalmex” y “pregúntale a Zippi”.
La acción se realizó en lo que antes era la preparatoria “Fidel Castro”, como una forma de expresar su inconformidad y, según dijeron, “responder con burla” a las autoridades.
¿Qué originó el conflicto con el cambio de nombre a “La Cuarta Transformación”?
El problema comenzó a finales de 2024, cuando el ayuntamiento aprobó renombrar colonias y modificar la nomenclatura de 47 calles con referencias a la Cuarta Transformación.
Esto implicó que zonas con décadas de historia cambiaran su identidad oficial, algo que según los vecinos se hizo sin consulta previa. Desde entonces, la comunidad ha organizado protestas, retirado placas oficiales e incluso promovido amparos para frenar la medida.
Los habitantes aseguran que esta intervención es una forma de evidenciar lo que consideran errores del gobierno. Una residente explicó que decidieron “rebautizar” la colonia como “Transformación de cuarta”, en respuesta al nombre impuesto por el municipio.
También señalaron casos como el AIFA, Dos Bocas y otros temas nacionales como parte de las frases utilizadas en las nuevas placas simbólicas.
¿Qué consecuencias ha tenido el cambio de nomenclatura?
Más allá de lo simbólico, los vecinos advierten que el cambio ha generado problemas reales, como:
- Confusión en direcciones
- Trámites administrativos complicados
- Dificultades con servicios y entregas
Por ello, el conflicto no solo se mantiene en lo político, sino también en lo cotidiano.
Actualmente, los habitantes cuentan con un amparo que mantiene en pausa el proceso de cambio de nombres. Sin embargo, las protestas continúan y la tensión entre vecinos y autoridades municipales sigue creciendo. La intervención con nuevas “placas” deja claro que el desacuerdo está lejos de terminar.
