En un mensaje televisado que ha encendido las alarmas en las capitales occidentales, el presidente ruso Vladimir Putin confirmó este martes que Rusia desplegará su nuevo misil balístico intercontinental Sarmat antes de que concluya el 2026. Putin describió el proyectil como el "más poderoso del mundo", capaz de alcanzar objetivos a miles de kilómetros en Estados Unidos o Europa y de superar cualquier sistema de defensa antimisiles actual o futuro.
El anuncio se produjo tras una reunión por videoconferencia con el general Sergei Karakayev, comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos, quien reportó lo que calificó como un lanzamiento de prueba exitoso realizado este mismo martes.
Putin says Russia has successfully tested its latest Sarmat strategic missile system and insisted that Moscow was "forced" to develop a new generation of advanced weapons after the US withdrew from the Anti-Ballistic Missile Treaty. pic.twitter.com/b5Goy1R0Oz
— Brian McDonald (@BrianMcDonaldIE) May 12, 2026
Casos confirmados: La potencia del "Satanás II"
El RS-28 Sarmat es la pieza central del programa de modernización nuclear que Putin inició en 2018. Según los datos proporcionados por el Kremlin, sus capacidades superan con creces a cualquier armamento occidental: Rusia afirma que el misil tiene un rango superior a los 35,000 kilómetros, lo que le permite atacar prácticamente cualquier punto del planeta.
Putin aseguró que el rendimiento de la ojiva es cuatro veces mayor que el de sus equivalentes occidentales más modernos.
El diseño del Sarmat le permite realizar trayectorias impredecibles para penetrar los escudos antimisiles existentes.
A pesar de estas cifras, analistas de seguridad en Occidente mantienen cierto escepticismo. Recuerdan que el programa ha sufrido numerosos retrasos y fallos técnicos graves, como la explosión en un silo durante una prueba en septiembre de 2024, que dejó un cráter masivo visible desde el espacio.
Un mensaje de disuasión en pleno conflicto
El despliegue de este misil no es solo un movimiento técnico; es un mensaje político. Desde que comenzó la guerra en Ucrania en 2022 y con el reciente agravamiento de las tensiones en Oriente Medio, Putin ha recordado frecuentemente al mundo el poder de su arsenal atómico.
Para los expertos de la OTAN, esta declaración es un nuevo intento de disuasión estratégica: una advertencia para que las potencias occidentales limiten su apoyo militar a Kiev y eviten una intervención directa en los conflictos donde Rusia tiene intereses. Con el Sarmat en fase operativa, Moscú busca consolidar su posición de fuerza en una mesa de negociación global que parece cada vez más lejana.
#Rusia lanzó 50 misiles y 297 drones contra #Ucrania.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) February 24, 2026
De acuerdo con el reporte, 33 misiles y 274 drones fueron derribados o neutralizados por las defensas aéreas.
Varias personas resultaron heridas. El presidente Volodimir Zelenski acusó que #Moscú "sigue invirtiendo más en… pic.twitter.com/GRTRkjxLDC
