El feminicidio de Carolina Flores, exreina de belleza de Baja California, ha impactado tras la filtración de un video que captura el momento exacto del crimen en un departamento de Polanco. Más allá de la violencia del acto, una frase pronunciada por la presunta feminicida, Erika María “N”, ha encendido el debate en redes sociales y círculos psicológicos: "Eras mío y ella te robó". Esta expresión ha llevado a especialistas a poner sobre la mesa el concepto del Complejo de Yocasta.
¿Qué es el complejo de Yocasta?
El complejo de Yocasta es un concepto psicológico que describe el apego patológico y la posesividad extrema de una madre hacia su hijo. A diferencia de un vínculo materno saludable, aquí la madre desarrolla una dependencia emocional tan profunda que ve al hijo como una extensión de sí misma o como una propiedad exclusiva.
En este cuadro clínico, la madre suele ser dominante y manipuladora, intentando frenar la autonomía del hijo. No necesariamente implica un deseo sexual consciente, sino una necesidad de control absoluto sobre la vida afectiva del descendiente.
¿En qué se diferencia del complejo de Edipo?
Aunque ambos se basan en el mito griego de Edipo y Yocasta, la dirección del deseo es opuesta:
- Complejo de Edipo: Se refiere al deseo inconsciente del hijo hacia la madre y la rivalidad con el padre. Es una etapa que, según el psicoanálisis, los niños atraviesan y superan en su desarrollo.
- Complejo de Yocasta: Se origina en la madre. Es ella quien no logra realizar el "corte" del cordón umbilical simbólico, proyectando sus carencias afectivas en el hijo y viendo en cualquier pareja de este a una competidora que debe ser eliminada emocional (o, en casos extremos, físicamente).
¿Por qué se menciona este concepto en el caso de la exreina?
La mención de este complejo surgió tras la filtración de los audios y videos del departamento en Polanco. La frase clave que Erika María “N” pronunció frente a su hijo tras disparar contra Carolina fue: "Eras mío y ella te robó".
Esta declaración es una prueba textual de la percepción de "propiedad" que la suegra tenía sobre Alejandro. Para los analistas, el asesinato no fue solo un acto de ira momentánea, sino la culminación de un conflicto de posesión donde la víctima era vista como la "ladrona" de un vínculo exclusivo entre madre e hijo.
😔📢 Reyna Gómez, la mamá de la exreina de belleza Carolina Flores, reveló que su yerno Alejandro Sánchez le avisó del feminicidio. Gómez le mandó un mensaje directo a la suegra de su hijo diciendo que tenga el valor de entregarse#RepúblicaMx con @MLopezSanMartin |… pic.twitter.com/qfoar2T4Oe
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) April 25, 2026
¿Qué han dicho autoridades o especialistas?
Si bien la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ) se centra en la evidencia criminal y ha tipificado el caso como feminicidio, diversos criminólogos y psicólogos forenses han señalado que el perfil de Erika María “N” encaja con una personalidad narcisista y controladora.
Especialistas en violencia de género destacan que este caso es un ejemplo extremo de cómo el entorno familiar puede ser el origen de la violencia feminicida. Se subraya que el silencio inicial de los testigos y la demora en la denuncia podrían responder a dinámicas de manipulación psicológica ejercidas por la madre sobre el hijo durante años.
¿Qué se sabe del crimen hasta ahora?
El ataque ocurrió el 15 de abril en la colonia Polanco. Carolina recibió 12 impactos de bala (seis en la cabeza y seis en el tórax), lo que indica un nivel de saña particular.
Tras el crimen, Erika María “N” abandonó el edificio con total impunidad. Se sabe que el esposo de Carolina, Alejandro, permitió que su madre se fuera antes de dar aviso a las autoridades un día después.
El 23 de abril, un Juez de Control libró la orden de aprehensión contra Erika María “N”. Actualmente es considerada prófuga de la justicia y se ha emitido una alerta para evitar que salga del país.
Las marchas en Ensenada, de donde era originaria Carolina, exigen que no haya protección familiar para la agresora y que se investigue la posible omisión de auxilio por parte de quienes estaban presentes.