Ante los recientes señalamientos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que lo vinculan con el crimen organizado, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rompió el silencio para asegurar que se encuentra tranquilo y que no tiene intención de abandonar la gubernatura. En un encuentro con medios de comunicación, el mandatario calificó la situación como "sorprendente" y afirmó que no existe ninguna prueba que lo incrimine.
"Soy una persona limpia", sostuvo Rocha Moya al ser cuestionado sobre el expediente abierto en su contra en una corte de Nueva York. El gobernador insistió en que no hay nada que temer por su parte, desestimando las investigaciones que hoy lo sitúan como una pieza clave en la red de protección de "Los Chapitos" en la entidad.
Rubén Rocha afirma que se defiende soberanía
Respecto al apoyo recibido por parte del Gobierno Federal, Rocha Moya aclaró que la postura de la presidencia no debe interpretarse como un respaldo individual hacia su persona, sino como un acto de protección a la soberanía de México. Según el gobernador, la defensa de las instituciones nacionales está por encima de las figuras políticas.
“Nada que temer”, dice el gobernador Rocha Moya.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 30, 2026
Pero los sinaloenses exigen investigarlo a fondo tras las acusaciones de narcotráfico emitidas por el Departamento de Justicia de EU: "Por él estamos así".@BravoLucy con la información en #HechosMeridiano pic.twitter.com/oGd7rrbCkk
"La presidenta no hace respaldos personales; la presidenta lucha por la soberanía de México y la soberanía la componemos todo el pueblo", puntualizó el sinaloense, buscando desmarcar la protección institucional de las acusaciones de carácter criminal que enfrenta directamente en el extranjero.
Rubén Rocha descarta dejar gubernatura de Sinaloa
Pese a la presión de los partidos de oposición y las exigencias de extradición lanzadas por líderes políticos nacionales, Rocha Moya fue enfático en que no dejará el cargo. Aseguró que la situación en el estado será llevada "directamente" por su administración y que no permitirá que se "estigmatice" a Sinaloa por estos procesos judiciales.
Con esta declaración, el mandatario busca cerrar la puerta a las especulaciones sobre una posible licencia para enfrentar el juicio en los Estados Unidos, manteniendo su posición de que las acusaciones son infundadas y que su compromiso permanece con el mandato que recibió en las urnas.
