Su nombre es Saturnino Benito y decidió enfrentar a Pemex después de que en 2024 la petrolera ocupó sus tierras en Nacajuca, Tabasco, para perforar dos pozos, sin entregarle una indemnización.
Apoyado por otras personas, se movilizó para impedir el ingreso de personal y maquinaria de Pemex, lo cual le ha valido intimidaciones y amenazas por parte del gobierno.
Saturnino asegura que está decepcionado del gobierno de la 4T, al que apoyó bajo la promesa de transformación y defensa de los derechos indígenas, pero hoy ignora sus reclamos y lo hostiga.