La ciencia acaba de dar un paso importante que podría cambiar las reglas en el tratamiento de infertilidad masculina. Un grupo de investigadores logró avanzar con la creación de espermatozoides en el laboratorio, lo que abrió una ventana de esperanza para atender y, en el futuro, poder tratar este problema desde la raíz.
"Suena a ciencia ficción: Recolectar células sanguíneas de una persona, modificarlas genéticamente para que finalmente se transformen en espermatozoides inmaduros y luego incubarlas en una pequeña bolsa cultivada en el riñón de un ratón", se explica en el estudio.
¿Qué descubrió el estudio sobre el cultivo de espermatozoides?
Kotaro Sasaki, biólogo del desarrollo también de la Universidad de Pensilvania, junto con su equipo de investigadores lograron trasplantar una mezcla de células madre humanas (iPS) y células de soporte de ratón en el riñón de un ratón vivo, como resultado, las células se autoorganizaron en estructuras tubulares, similares a las de los testículos y, tras seis meses, lograron desarrollarse hasta convertirse en espermatogonias, que células inmaduras que anteceden a los espermatozoides maduros.
La actividad genética de estas espermatogonias inmaduras cultivadas se asemejó mucho a la observada en espermatogonias humanas normales. Las células no llegaron a formar espermatozoides maduros; la mayoría detuvo su desarrollo en esa etapa inmadura probablemente por las diferencias biológicas entre las células humanas y las células de ratón que las respaldaban.
¿Cuál es la diferencia entre infertilidad e esterilidad masculina?
No es lo mismo. En la medicina reproductiva la infertilidad y esterilidad son dos cosas distintas.
La esterilidad es la incapacidad total y definitiva de producir o emitir espermatozoides viables para lograr un embarazo.
Por otro lado, la infertilidad significa que la capacidad reproductiva está disminuida o alterada, es decir, si hay espermatozoides, pero existen dificultades para lograr la concepción.
¿Cómo contribuye este hallazgo al estudio de la infertilidad masculina?
La investigación permitió utilizar el procedimiento parara estudiar las primeras etapas del desarrollo de los espermatozoides humanos e indagar las causas de la infertilidad masculina, considerando que alrededor del 40 % de los casos no tienen una causa conocida.
El estudio funciona como un modelo en el laboratorio para comprender mejor la biología del desarrollo reproductivo, aunque los mismos investigadores aclaran que aún están abordando esto desde una perspectiva de ciencia básica y que todavía están lejos de una aplicación clínica.
¿Cuándo podría aplicarse esta técnica en pacientes?
Eoin Whelan, biólogo reproductivo de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia, aseguró que faltan pruebas por asegurar antes de empezar a aplicarse en pacientes, pues deben resolverse varios obstáculos técnicos y éticos, como como probar si las células son funcionales y lograr que las espermatogonias maduren completamente.
"Estamos abordando esto desde una perspectiva de ciencia básica (...) Aún estamos lejos de la aplicación", afirma Whelan.
