La tensión entre Estados Unidos (EU) e Irán escala. Mientras las negociaciones sobre el programa nuclear iraní siguen sin acuerdo definitivo, fuerzas navales estadounidenses realizan un despliegue estratégico alrededor del territorio iraní.
Destructores y portaaviones operan en el este del Mediterráneo, el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mar Arábigo, en lo que analistas interpretan como una señal de presión directa en medio del estancamiento diplomático.
Trump fija postura y advierte con plazo a Irán
El presidente de EU, Donald Trump fue categórico:
“No pueden tener un arma nuclear. Es muy sencillo. No pueden tenerla. No se puede tener paz en Oriente Medio si tienen un arma nuclear”.
En un intercambio reciente con reporteros, también estableció un margen para un posible acuerdo: “Creo que sería suficiente, entre 10 y 15 días, como máximo”.
La declaración ocurre mientras Washington refuerza presencia militar en la región.
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Portaaviones y costo de una posible escalada
Actualmente, el portaaviones Abraham Lincoln opera en el Mar Arábigo. Se prevé el emplazamiento del Gerald Ford y el George H. W. Bush con sus respectivos grupos de ataque.
El antecedente más reciente de despliegue masivo, como la operación naval en Venezuela, superó los 3 mil millones de dólares.
El proyecto “Cost of War”, de la Universidad Brown, estima que una operación militar directa en Irán podría elevarse entre 12 y 15 mil millones de dólares.
Irán responde con retórica y cautela
Desde Teherán, el liderazgo mantiene un discurso firme. El ayatolá Ali Khamenei ha advertido que incluso una superpotencia puede recibir “una bofetada” de la que no se levante.
Irán sostiene que Estados Unidos podría atacar incluso si se firma un acuerdo; Vali Nasser, analista de asuntos militares de la Universidad Johns Hopkins, explica:
“Irán cree que podría ser atacado por Estados Unidos, firme o no un acuerdo; por lo tanto, está abordando estas conversaciones con mucha cautela”.
Teherán exige garantías reales sobre el levantamiento de sanciones.
El antecedente que pesa en la decisión
El actual presidente ha criticado en el pasado a mandatarios que anunciaban fechas para ataques militares; sin embargo, el 21 de junio del año pasado, tras anunciar que decidiría en dos semanas si actuaría contra instalaciones nucleares iraníes, finalmente lanzó el ataque.
Hoy, el reloj vuelve a correr: Y el plazo de 10 a 15 días coloca a la región en máxima expectativa.