Si un turista pide la “salsa que no pica”, tal vez sea buena idea para evitar un proceso que lo lleve al hospital o, en caso extremo, ante una demanda legal, como intentó hacer un ciudadano alemán tras acudir a una taquería en Nueva York, Estados Unidos.
Este es el caso de Faycal Manz, quien acudió a Los Tacos No.1 en Times Square en 2024 y pidió tres tacos y un refresco. Sin saber si la salsa picaba ni conocer los ingredientes, se sirvió mucha salsa verde. Al no estar acostumbrado al picante, alegó que sufrió lesiones en la boca y la lengua, así como malestar estomacal.
"Shock físico y mental": Turista alemán demanda a taquería por salsa muy picante
“Mi boca y lengua ardieron inmediatamente. Desafortunadamente, esto me causó muchos problemas de salud (diarrea, náuseas, ampollas en boca/lengua) como reacción a la salsa muy muy picante que no se advirtió ni etiquetó”, escribió en un correo electrónico enviado a los dueños de la taquería.
Manz resaltó que la comida alemana no es picante, por lo cual al probar la salsa verde sufrió “un shock muy grande física y mentalmente”.
La prueba del Smartwatch: ¿Pueden 90 latidos por minuto ganar un juicio?
Esto no terminó ahí. El turista presentó una demanda y, a manera de evidencia, mostró que su reloj inteligente logró registrar un aumento de 80 a 95 latidos por minuto después de haber comido los tacos con salsa picante, una cifra normal, ya que un adulto en reposo puede tener entre 60 a 100 pulsaciones por minuto, de acuerdo con la Clínica Mayo.
Además, tomó una fotografía de su lengua, que mostró ampollas y quemaduras, según los documentos del caso en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.
Acusó al restaurante de no proporcionar advertencias adecuadas sobre el nivel de picante de las salsas. Exigió compensación por gastos médicos, dolor físico, sufrimiento emocional y la “pérdida de disfrute” durante su viaje a Nueva York.
El fallo del juez: "Se espera que la comida mexicana pique"
El juez Dale Ho denegó la solicitud de Manz y la declaró irrelevante. Con esta decisión, el tribunal terminó el caso por completo. El juzgador señaló que los establecimientos no tienen la obligación legal de advertir del picante o salsas, ya que se espera que sean picantes, y hasta mencionó que con una búsqueda en internet sobre la comida mexicana era suficiente para que el cliente supiera los riesgos.
No obstante, no es el primer caso de Faycal Manz, porque en Nueva Jersey demandó a una tienda de autoservicio por discriminación, puesto que supuestamente no se pudo conectar a la red de internet inalámbrica porque su sistema exigía un número celular local.
