Don Modesto falleció a los 70 años en su casa; el adulto mayor había perdido recientemente a su hijo y a su hermano. Vivió en esa ubicación por cuatro décadas. al morir, las autoridades decidieron que su cuerpo debía ir a una fosa común, pero sus vecinos lograron lo impensable.
La comunidad de la colonia Aztecas, en Ciudad Juárez, se unió para brindar una despedida digna a don Modesto. Al conocer la resolución de que su cuerpo sería enviado a la fosa común, los vecinos de la calle Xochimilcas se organizaron de manera inmediata para evitar este destino.
Instalaron una carpa frente a la vivienda de Don Modesto y lanzaron una colecta pública, logrando en pocas horas recaudar los 13 mil pesos necesarios para los servicios funerarios. La respuesta de la comunidad, incluyendo apoyo de residentes de El Paso, Texas, fue tal que los fondos excedentes serán utilizados para costear una lápida conmemorativa y... ¡se logró!
Un último adiós con el cariño de la comunidad para don Modesto
El cuerpo fue velado este sábado en el porche de la casa que habitó por 40 años y con el calor de la humanidad que hace recordar que México siempre se une y no deja a los suyos. Integrantes de su congregación religiosa y amigos cercanos ofrecieron oraciones y cantos.
Manuel Rodolfo García, vecino y amigo del fallecido desde los años 90, recordó a Don Modesto como una persona trabajadora, dedicada a la instalación de alfombras y losetas; de carácter alegre.
Al fallecer Don Modesto Vargas en la colonia Aztecas de #CiudadJuárez, las autoridades planeaban enviar su cuerpo a la fosa común por no tener familia.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 11, 2026
Negándose a dejarlo solo, los vecinos de la calle Xochimilcas instalaron carpas y organizaron una colecta. En cuestión de… pic.twitter.com/8KIXhuM4vS
"Se va con el cariño de toda la comunidad", señalaron los organizadores, quienes enfatizaron que la acción colectiva fue una respuesta propiamente humana ante la amabilidad que Don Modesto dejó entre quienes lo rodearon.
Con los trámites funerarios completados, el cuerpo fue trasladado esta tarde al panteón San Rafael, marcando el final de una historia que, gracias a la solidaridad de sus vecinos, no terminó en el anonimato.
