Las autoridades de Jalisco detectaron un cambio en la forma en que grupos delictivos buscan captar nuevos integrantes. Ahora, las principales víctimas son adolescentes de entre 13 y 15 años, quienes son citados en plazas comerciales, restaurantes o tiendas de conveniencia con el pretexto de reunirse con amigos o conocidos.
Lo que más preocupa es que, en varios casos, el primer contacto proviene de personas cercanas. Jóvenes que ya fueron reclutados y regresaron, e incluso familiares, son quienes generan la confianza para convencer a las víctimas de acudir al encuentro.
"Hoy en día están siendo algunas plazas comerciales, algunos restaurantes de conveniencia, tiendas departamentales, de igual manera de conveniencia, en donde los están citando. Hemos inclusive detectado que pudiera tratarse de amigos que ya han ido y regresado, y que les dicen que se puede ir y regresar.", afirmó Juan Pablo Hernández, Secretario de Seguridad del Estado de Jalisco.
¿Por qué los delincuentes buscan adolescentes cada vez más jóvenes?
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad de Jalisco, hace algunos años los grupos criminales enfocaban sus esfuerzos en jóvenes de 18 o 19 años. Sin embargo, las investigaciones muestran que ahora el rango de edad bajó hasta los 13 años.
La recomendación para madres, padres y tutores es mantener comunicación constante con sus hijos, conocer a sus amistades y prestar atención a cambios repentinos de conducta o reuniones con personas que apenas conocen.
"El mensaje es para los padres de familia: que estén atentos con las amistades que frecuentan sus hijos, así como las actividades que llevan a cabo, para evitar que pudieran ser víctimas de reclutamiento forzado. Ya están bajando a otro campo de edades, jóvenes de 13, 14, 15, 16 años. Anteriormente eran de 18, 19 años.", señaló Juan Pablo Hernández, Secretario de Seguridad del Estado de Jalisco.
¿Siguen siendo las centrales camioneras un foco de riesgo de reclutamiento forzado?
Sí, aunque dejaron de ser el único punto de captación. La Secretaría de Seguridad informó que mantendrá operativos en las centrales camioneras, donde históricamente se detectó un mayor número de casos. Sin embargo, la Policía Cibernética y los reportes ciudadanos muestran que las citas ahora también ocurren en plazas comerciales, restaurantes, tiendas departamentales y establecimientos de conveniencia.
El cambio de estrategia busca que las reuniones parezcan cotidianas y generen menos sospechas entre las familias.
¿Qué se sabe del reclutamiento forzado en México y por qué Jalisco preocupa?
El reclutamiento forzado se ha convertido en una de las principales formas en que los grupos criminales fortalecen sus filas. Organizaciones civiles estiman que miles de niñas, niños y adolescentes están en riesgo de ser captados mediante engaños, falsas ofertas de empleo, amenazas o personas de confianza.
De acuerdo con la Gaceta de Diputados del Gobierno de Jalisco, estudios académicos calculan que los grupos criminales necesitan incorporar cientos de personas cada semana para mantener su estructura.
En Jalisco, el tema cobró relevancia nacional tras el hallazgo del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, identificado como un sitio donde presuntamente eran llevados jóvenes reclutados para recibir entrenamiento criminal. A raíz de ese caso, el Congreso de Jalisco impulsó una iniciativa enviada a la Cámara de Diputados para tipificar el reclutamiento forzado como un delito autónomo a nivel federal, con penas de 10 a 20 años de prisión y castigos mayores cuando las víctimas sean menores de edad, mujeres embarazadas, personas indígenas, migrantes o cuando el responsable sea un familiar, amigo o alguien que abuse de una relación de confianza.
Reclutamiento forzado en México: estas son las cifras que alertan en Jalisco
El reclutamiento forzado por parte del crimen organizado afecta cada vez más a niñas, niños y adolescentes en México. De acuerdo con la iniciativa presentada por el Congreso de Jalisco ante la Cámara de Diputados, se estima que entre 30 mil y 35 mil menores de edad han sido captados por grupos criminales en el país.
Además, el documento advierte que estas organizaciones requieren incorporar entre 350 y 370 personas cada semana para mantener sus operaciones.
La propuesta también señala que Jalisco es una de las entidades donde este delito ha cobrado mayor visibilidad, especialmente tras el caso del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, donde presuntamente jóvenes eran llevados para ser adiestrados por una organización criminal.
A partir de ese hecho, legisladores impulsaron una reforma para que el reclutamiento forzado sea tipificado como un delito autónomo a nivel federal, con penas de 10 a 20 años de prisión, además de sanciones más severas cuando las víctimas sean menores de edad o exista una relación de confianza entre el agresor y la víctima.
La iniciativa también busca reconocer nuevas formas de captación, como el uso de redes sociales, falsas ofertas de empleo o la participación de amigos y familiares para enganchar a adolescentes, una modalidad que, según las autoridades de Jalisco, ha comenzado a desplazar los reclutamientos que antes ocurrían principalmente en centrales camioneras.
