Venezuela hoy no huele a paz, huele a una incertidumbre espesa. Sin embargo, esa niebla dio una tregua cuando las pesadas puertas de los centros de detención comenzaron a abrirse y con ello dieron inicio a las liberaciones de presos políticos .
Después de años de oscuridad, un número importante de excarcelados ha vuelto a ver la luz del sol. Tras la caída de Nicolás Maduro , el chavismo no solo tuvo que aceptar vender petróleo bajo las estrictas reglas de Donald Trump, sino que se ha visto obligado a soltar a quienes mantenía bajo llave por pensar distinto.
En #Venezuela reina la incertidumbre
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 9, 2026
Después de años, las puertas de los centros de tortura y detención se abrieron para dejar salir a presos políticos.
Familias enteras esperaron con el corazón en la mano, aferradas a una lista, a un nombre, a la esperanza de volver a… pic.twitter.com/14PVz8RjVM
“La lucha no fue en vano": Familias de Venezuela triunfaron
A las afueras de las prisiones, el ambiente es eléctrico. Nubia Mise, representante de colombianos detenidos, resume el sentimiento de muchos: “No teníamos respuesta, pero al fin se están dando los frutos”.
Los abrazos que hoy se ven en las calles no nacieron de un discurso oficial, sino de la terquedad de madres, esposas e hijos que nunca dejaron de gritar por los suyos. Es la prueba de que, aunque el camino fue doloroso, la resistencia familiar venció al silencio.
El Helicoide: De centro de tortura a puerta de esperanza
Ver a alguien salir de El Helicoide era algo impensable hasta hace apenas unas horas. Hoy, las banquetas están llenas de gente con listas en mano, esperando escuchar el nombre de su ser querido.
Un caso emblemático es el de Atali Cabrejo, madre de Juan José Freites (coordinador de Vente Venezuela), quien ha pasado casi dos años encerrado. Como ella, cientos de personas esperan confirmar que el fin de la dictadura es también el fin del cautiverio para sus hijos.
#Washington asume el timón en #Venezuela tras la caída de #NicolásMaduro. #EU podría estar al mando “mucho más que un año”. #Trump advierte que la “supervisión” será prolongada, con un plan de tres fases diseñado por @SecRubio: estabilización del territorio, recuperación con… pic.twitter.com/IED7FFqGCT
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¿Realidad o espejismo? El temor a lo que viene para Venezuela
Han sido tantos años de promesas rotas que los venezolanos necesitan pellizcarse para creer que esto es verdad. Existe un miedo latente a que estas liberaciones sean solo un “espejismo cruel” para calmar las aguas. La libertad que hoy se respira se siente como una “libertad condicional”, pues mientras unos salen de las celdas de concreto, millones siguen atrapados en la otra cárcel: la del colapso económico y la falta de servicios básicos.
La sombra de Trump y la presión internacional
Nadie en Venezuela se fía de los “regalos” de un sistema que hoy se ve acorralado. La realidad es que estas excarcelaciones son el resultado de la presión ejercida por Estados Unidos y el mundo. El chavismo ha tenido que ceder sus piezas más valiosas (los presos de conciencia) para intentar sobrevivir en un tablero donde ya no tienen el control del petróleo ni del poder político supremo.
Recorrido por un supermercado en Venezuela: Estantes llenos, pero bolsillos vacíos