Una nueva y violenta emisión de ceniza del monte Etna desencadenó el caos en el sistema de transporte aéreo de Sicilia, Italia, obligando a la suspensión prolongada de operaciones en el Aeropuerto de Catania-Fontanarossa (SAC) y en la terminal de Comiso. Las restricciones de espacio aéreo, extendidas por las autoridades de aviación civil hasta horas de la tarde de este miércoles 12 de agosto de 2026, coincidieron con la semana festiva de Ferragosto, la época de mayor afluencia de viajeros del año en la isla.
La empresa gestora SAC confirmó que los despegues y aterrizajes en Catania, el quinto aeropuerto con mayor tráfico de Italia y la principal puerta de entrada a la región, permanecerán bloqueados debido a la falta de visibilidad y al riesgo técnico que representan las partículas volcánicas para las turbinas. El fenómeno no solo afecta al territorio italiano: la densa nube se desplazó más de 220 kilómetros hacia el sur sobre el mar Mediterráneo, provocando cancelaciones masivas y severos retrasos en el Aeropuerto Internacional de Malta.

Caos absoluto en la isla de Sicilia
El cierre de las terminales del este de la isla generó que más de 190 vuelos fueran desviados de emergencia a las pistas de Palermo y Trapani, ubicadas en el extremo occidental de Sicilia. De acuerdo con estimaciones oficiales, más de 30,000 pasajeros han resultado directamente perjudicados, registrándose escenas de hacinamiento, colapsos en los mostradores de atención y cientos de turistas durmiendo en las terminales tras sufrir cancelaciones de vuelos con reprogramaciones que superan los ocho días de espera.
El trasbordo de viajeros de un extremo a otro de la isla se ha convertido en una odisea logística debido a la alta demanda y a las deficiencias en las rutas terrestres. Con la principal autopista entre Catania y Palermo reducida por obras viales, las flotas de autobuses se encuentran totalmente saturadas y la escasez de vehículos de alquiler derivó en denuncias de cobros abusivos por parte de taxistas, quienes han llegado a exigir hasta 800 euros por traslados interurbanos.

Afecta al turismo en pleno verano
El impacto económico de la emergencia se sintió de inmediato en la industria turística. Estimaciones de la asociación comercial Assoesercenti calculan pérdidas iniciales de entre 12 y 24 millones de euros para hoteles, restaurantes y operadores de excursiones, debido a las cancelaciones de reservas y a la imposibilidad de llegada de viajeros internacionales a las zonas de Taormina y Siracusa.
Representantes del sector hostelero y sindicatos exigieron la creación de una mesa de coordinación permanente entre las autoridades de transporte y el gobierno de Roma. Ante la recurrencia de las erupciones de la muntagna —como llaman en dialecto siciliano al coloso de 3,300 metros de altura—, expertos e instituciones insisten en la urgencia de modernizar la red ferroviaria y la infraestructura de carreteras para conectar de forma eficiente los aeropuertos alternos de la región en situaciones de crisis.