Erika acepta que se equivocó, pero le reprocha a su papá haberla humillado ante su novio. Cuando Erika se sintió vulnerable, le pidió ayuda a su papá, pero él no hizo más que complicar las cosas; ella confió en él y ahora se siente traicionada pues le contó toda la verdad al chico con el que ella salía. Los problemas de Erika comenzaron cuando ella decidió tomarse fotografías íntimas; después la amenazaron con exponer ese contenido en internet.