Lizeth, la hija de Verónica y Antonio, entra a la clínica de emociones para conocer a Karen, la primera hija de Antonio. Al verse, se funden en un abrazo, pues Lizeth añoraba con ese momento. Lizeth confiesa sentir pena por la situación en la que ha vivido Karen, pero le entusiasma que ahora podrán estar juntas y compartir su vida desde ahora. Al ver la enternecedora postal, Alejandra pierde los estribos.