Martín buscó consentir a Karen y hacer realidad unas vacaciones especiales, sin imaginar las consecuencias que tendría esa decisión. Entre gastos inesperados, lujos y una serie de situaciones fuera de control, la cuenta comenzó a crecer hasta alcanzar cantidades que nunca había contemplado. Lo que parecía ser una experiencia inolvidable terminó convirtiéndose en una pesada deuda que ahora deberá enfrentar. Mientras Martín intenta entender todo lo ocurrido, surgen cuestionamientos sobre los límites en una relación y hasta dónde se puede llegar por complacer a alguien cuando las finanzas personales están en riesgo.