Los problemas para Blanca comenzaron cuando se embarazó a los 16 años, pues desde entonces su madre comenzó a tomar decisiones por ella. Incluso, la mamá de Blanca registró a sus hijas como propias y ahora la rechazan. Para Magda y su hija Ana, Blanca nunca ha tenido carácter. Mientras Marlene, hija de Blanca, ha sacado provecho de la situación de su mamá, Diana logra abrir los ojos.