Selina compartió su preocupación por la situación que vive su hermano, asegurando que su conducta cambió drásticamente a raíz de los problemas relacionados con el juego. Según relató, uno de los momentos más difíciles ocurrió después de que él perdiera cerca de 70 mil pesos en el casino, situación que habría provocado una reacción de enojo y comportamientos agresivos. Con el paso del tiempo, el problema continuó creciendo y comenzó a generar preocupación entre sus seres queridos. Ahora, Selina considera que la situación llegó a un punto crítico y busca que se reconozca el impacto que esta problemática ha tenido en la familia.