Gabriela niega ser celosa y asegura que sólo cuida lo que es suyo; advierte que su marido no puede hacer lo que se le pegue la gana, pues para eso tiene esposa. Gabriela acepta que no le gusta que otras mujeres le hablen a su marido, cuando saben que es casado. Todo comenzó cuando el esposo de Gabriela le fue infiel con la vecina a un año de estar casados; ya llevan 21 años juntos. ¿Gabriela hace bien en continuar con un infiel?