Los Destrampados se unieron a la celebración mundialista desde el Ángel de la Independencia, donde miles de aficionados comenzaron a vivir la emoción previa al partido entre México y Ecuador. Entre luchadores, voladores, música, un constante baño de espuma y un ambiente lleno de entusiasmo, la afición demostró que el apoyo al Tricolor ya se siente desde las primeras horas del día.