La mayoría de las ocasiones la carne se refrigera en la bolsas de plástico que proporcionan de la carnicería, pero esta práctica podría resultar dañina para la salud, ya que está mal hacerlo de esta manera, debido a que podría contaminarse. Estas son las 4 recetas con pescado que puedes cocinar para los viernes de Cuaresma.
De acuerdo con el chef Camilo Currea para La Nación, el almacenar la carne en bolsas de plástico impide el flujo de oxígeno, lo que ocasiona que el alimento se humedezca y propicie el crecimiento de bacterias. Se te hará agua la boca con esta receta de tacos de pollo al chipotle: pican poquito y están riquísimos.

Debido a esta mala práctica, la carne también pierde varias propiedades, como lo son su color y textura original. Asimismo, sufre alteraciones en su sabor, por lo que después de cocinada sabe completamente diferente.
La mejor manera de guardar la carne
El guardar la carne en el congelador o refrigerador no es suficiente, pues se requiere de otra técnica a fin de preservarla en su punto y evitar el crecimiento de bacterias. Una opción es el empaque al vacío, como lo venden en los supermercados, aunque para ello se necesita maquinaria especializada que no se tiene en casa.
Además de esta opción, una de las que más recomiendan los expertos es la de colocar la carne en una bandeja y cubrirla con papel film, mejor conocido como transparente o adherente, aunque sin sellarla. Lo anterior, con la finalidad de que el alimento tenga entrada de oxígeno y se mantenga magra.
Otra de las recomendaciones es tener la carne bien envuelta o en un recipiente, para así evitar que los jugos entren en contacto con otros alimentos que se tengan guardados en el refrigerador y ocasionen la llamada contaminación cruzada, que en pocas palabras es la transferencia de bacterias que pueden ocasionar enfermedades en caso de consumirlas.
