El espacio que queda debajo lavadero muchas veces se desaprovecha o termina acumulando objetos sin ningún orden. Sin embargo, con algunas soluciones sencillas es posible convertirlo en una zona práctica para almacenar diferentes elementos.
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Aprovechar este sector también permite mantener más despajada el área de lavado y tener a mano productos de uso frecuente. Desde muebles hasta opciones más simples, existen distintas alternativas para adaptarlo según las necesidades de cada hogar.
¿Cómo aprovechar el espacio debajo del lavadero?
El espacio debajo del lavadero suele quedar desaprovechado o convertirse en un lugar donde se acumulan productos sin ningún orden. Sin embargo, existen diferentes alternativas para transformarlo en una zona funcional y mantener todo organizado sin ocupar otros sectores del hogar.
1- Cajones extraíbles a medida
Una opción práctica es incorporar cajones con extracción total que se adapten a las tuberías y al desagüe. Las estructuras en forma de U o L permiten aprovechar los laterales y el fondo del mueble. Además, al poder extraerlas por completo, facilitan el acceso a productos de limpieza, herramientas y otros elementos.
2- Cestos con ruedas
Otra alternativa consiste en dejar el espacio abierto y colocar cestos independientes con ruedas. Pueden utilizarse para separar ropa, guardar toallas o almacenar envases de jabón y suavizante. Su sistema móvil permite retirarlos fácilmente cuando sea necesario limpiar el piso o trasladar los objetos.
3- Cortinas decorativas
Si se busca una solución sencilla, las cortinas de tela pueden cubrir el espacio inferior y ocultar los productos almacenados. Se pueden elegir textiles que combinen con la decoración del ambiente y cambiar fácilmente cuando se quiera renovar el estilo. Además, permiten mantener todo a mano sin instalar un mueble cerrado.
¿Cómo mantener limpio el lavadero?
Para mantener limpio el lavadero, es importante limpiar con frecuencia las superficies, retirar el polvo y evitar que se acumulen productos u objetos innecesarios. También conviene revisar el filtro y las zonas cercanas al lavarropas para eliminar restos de suciedad. Los productos de limpieza deben mantenerse organizados y, de ser posible, en recipientes cerrados. Además, es recomendable ventilar el ambiente y secar rápidamente cualquier derrame de agua para evitar humedad, manchas y malos olores.
